Conmoción en el mundo periodístico de la TV, a los 73 años murió Mauro Viale

Luego de haber recibido la vacuna contra el Covid 19, el jueves 8 fue vacunado, luego experimentó síntomas compatibles con el coronavirus. Debieron hospitalizarlo en Terapia Intensiva del sanatorio Los Arcos por la complicación de su estado. Sin embargo hoy (domingo 11) a pesar de continuar con una neumonía bilateral, fue trasladado a sala intermedia. A las pocas horas empezó a correr la noticia sobre la muerte de Mauricio Goldfarb, nombre y apellidos que fueron reemplazados desde siempre en los medios por el de Mauro Viale. Minutos después de la hora 20, confirmaron su deceso.

Uno de los conductores más polémicos y exitosos de la televisión, enmudeció a todas y todos con la única noticia que él no pudo dar.

Mauro Viale comenzó –como la mayoría de los periodistas más destacados- haciendo periodismo deportivo. Durante el Mundial de Fútbol disputado en Argentina comenzó a relatar por televisión.

Trabajó en varios medios gráficos y radiales pero su fama la alcanzó a través de la pantalla de la señal estatal Canal Siete. En los inicios de la década de 1980 dejó atrás lo deportivo para desarrollar un periodismo generalista pero además para producir televisión con un estilo muy singular.  Siempre señalado como sensacionalista, porque entendía a la Televisión –más allá de los géneros periodísticos- como un gran show, un espectáculo despojado de solemnidad y en ocasiones también ajeno a la rigurosidad que algunos privilegiamos.

Inevitable evocar aquél pugilato inaugural entre él y su invitado, el empresario de la carne Samid. El seguimiento del caso Cóppola (aquella causa del “jarrón” por el cuál fue apresado el ex manager y amigo íntimo de Maradona). Con Maradona hizo programas en los que la falta de producción y estética televisiva no fueron impedimento para alcanzar ratios de rating impensados.

Estuvo en la pantalla de Canal 9 (post Romay) cuando fue adquirido y dirigido por Daniel Hadad. Apareció en Canal 2 (América) cuando el titular de la señal era Eduardo Eurnekian. Continuó en esa pantalla luego y ocupó uno de los espacios más desafiantes por día y horario en el dúplex de América 24 (señal de noticias) y América. Los domingos con horas enteras y la intensidad que sólo puede conseguir aquél que conocer a la perfección la industria de la comunicación.

Un conductor que privilegió su pasión por encima de cualquier vanidad intelectual. También, al menos en los últimos años, es destacable que ni siquiera evitó disentir fuertemente con su propio hijo, Jonathan Viale, fijando una posición ideológica ajena a cualquiera de las vertientes reduccionistas.

Con la vehemencia y a la vez la serenidad que otorgan el conocimiento y la experiencia, hasta su última aparición en las pantallas, sostuvo la importancia de ser responsables frente a este flagelo que afecta a la comunidad de todo el Planeta.

Me atrevo a decir que Mauro Viale fue uno de esos personajes que se divirtió y mucho con su trabajo. Querido por muchos, detestado también por otros y otras, sufrido por algunos de quienes debieron padecerlo como jefe, y también maestro para otros que hoy seguramente empezarán a extrañarlo

Suena increíble, y es paradójico. Murió Mauro Viale, un periodista que tal vez no haya que imitar pero resulta imposible no admirarlo