Esta semana la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza (DEIE) dio a conocer el costo de la Canasta Básica para el mes de mayo. El organismo informó que una familia necesitó el mes pasado $ 58.900 para no ser considerada pobre, un aumento del 3,5 % con respecto al mes anterior.

Según la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas de Mendoza (DEIE), el Costo de la Canasta aumentó en Mendoza $ 8.000 en lo que va del año y acumula en los últimos 12 meses $ 20.000, cifras que superan ampliamente el aumento de sueldos que han recibido las y los trabajadores en su mayoría en el mismo lapso de tiempo. El resultado es el que todas las familias trabajadoras de la provincia saben y viven cotidianamente: es imposible llegar a fin de mes.

Si se compara el costo de vida con respecto al Salario Mínimo, Vital y Móvil, dos sueldos mínimos no alcanzan a cubrir la Canasta Básica. Desde este mes, el salario mínimo es de $ 25.572, es decir que dos salarios mínimos juntos tampoco alcanzan a lo que necesita una familia para no ser considerada pobre. Según un informe de una consultora privada, el salario promedio en la provincia es de $ 49.200; es decir que la mayoría de los trabajadores cobran $ 10.000 menos que lo necesario para llegar a fin de mes con sus familias.

Hay sectores donde la brecha es aún más grande, donde el salario promedio de un trabajador en el sector gastronómico es de $ 34.406. Pero si a esa cuenta se le sacan el salario de los trabajadores de las grandes cadenas de hoteles o restaurantes, el salario es de entre $ 18.000 y $ 28.000 por mes.

En el caso de los trabajadores de la educación, el ajuste sobre los salarios es mas fuerte, mientras que la inflación acumulada en lo que va del año es de 21,5 %, el aumento percibido por las paritarias impuestas por el gobierno de Mendoza hasta ahora fue del 7 %. A este aumento se le sumó un bono no remunerativo de $ 4.000 que igualmente no alcanza a cubrir lo que se perdió por aumentos de precios.

Según un informe elaborado por el Centro de Investigaciones en Economía Crítica, difundido por el Sute, tomando la inflación proyectada para este año, los aumentos impuestos no alcanzarán a equiparar lo perdido en 2020 y, mucho menos, lo que se perderá en 2021.

«La explicación está en los montos no bonificables que el gobierno impuso por decreto a comienzos de año: además de las cifras de $4.000, $5.000 y que a fin de año llegarán a $6.000, debe sumarse el acuerdo paritario 2013 que se aplica a celadores/as y, en el caso de docentes con poca antigüedad, la cláusula de garantía. Todos estos valores no se consideran para el aguinaldo», explicaron desde el sindicato. «En todos los casos, las cifras son miserables: hay casos de compañeros/as a quienes le corresponderían casi $10.000 más en el cálculo del aguinaldo y la jubilación», según el SUTE.-

Por último, el informe difundido explicó que si a la Canasta Básica se le suman los costos de alquiler (no está contemplado en el relevamiento de la DEIE) y, en el caso de las y los docentes, la conectividad a internet.-