Julio Herrera Vidal. El reclamo de ex combatientes.

Desde PORTADA, nos pusimos en contacto con Julio Herrera Vidal de 58 años, quien es excombatiente de la Guerra de Malvinas, Presidente de la Asociación Nacional Veteranos de la Guerra de Malvinas de la Fuerza Aérea Argentina, y actualmente representante de los reclamos por parte de la Fuerza Aérea Sur.

La Fuerza Aérea Sur (FAS) fue una fuerza aérea perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina que condujo operaciones militares en sur de la Argentina durante el conflicto del Atlántico Sur. La responsabilidad de la FAS incluyó las operaciones aéreas estratégicas, tácticas y de transporte en el Teatro de Operaciones Sur y en el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur. Operaron en 6 bases continentales: la base aérea de Trelew, la de Comodoro Rivadavia, la de Puerto San Julián, la de Río Gallegos, la de Río Grande, y la base aérea militar de Santa Cruz.

El veterano de guerra, nos explicó: “Nosotros hemos juntado voluntades y terminamos firmando una asociación nacional, por varias causas: la primera es porque nosotros hemos recibido el honor de ser reconocidos por la Fuerza Aérea como veteranos de la Guerra de Malvinas o excombatientes, y obviamente también el Congreso Nacional, a través de la ley 23.118 que nos otorga el diploma de excombatientes y la medalla del Congreso, así también diplomas y medallas de la Fuerza Aérea, pero el Ministerio de Defensa de la Nación no nos reconoce como veteranos plenamente reconocidos, o sea tenemos todo el honor después de lo que hicimos, que no fue poco, pero no tenemos ningún beneficio que tienen los excombatientes reconocidos. Nos dejaron afuera en el año 1988 con un decreto reglamentario que grita a los cuatro vientos que es inconstitucional pero sigue estando, y nosotros quedamos afuera del pleno reconocimiento; y aparte para revindicar y afianzar el derecho que tenemos  por la islas que son nuestras, no hay duda de eso.”

Sobre este decreto nos explicó que: “perdimos el reconocimiento por el decreto 509/88 instaurado por el presidente Alfonsín, que es totalmente inconstitucional, porque como dice la constitución: ningún decreto puede opacar el espíritu de una ley. Este lo opaca y nos deja a los 9500 soldados (de Fuerza Aérea Sur) que defendimos las bases, y hacíamos tareas de logística, defendiendo civiles, llevando la comida a los soldados, recargando los aviones de armamento y de suministro… nos dejan afuera de todo. Sólo reconocieron a los pilotos que por supuesto tienen todo el mérito, pero a los soldados, y a los oficiales que estaban también en la costa, no nos reconocieron, solo internamente en la Fuerza Aérea y en el Congreso, pero nunca tuvimos una obra social (el estrés postraumático de nuestros compañeros ha llevado a muchos al suicidio o a enfermedades)”. Además deslizó: “Nosotros fuimos menores de edad y sin autorización de nuestros padres, a ofrendar la vida, y no nos reconocen. Es vergonzoso. El premio para nosotros fue el olvido, la negación y el encubrimiento”.

Sobre sus funciones nos detalló: “Nosotros, los soldados, hacíamos todas las funciones difíciles para que nuestros técnicos pusieran los aviones en función, para que pudieran hacer los combates. Hicimos infinidad de labores. En mi caso personal, me tocó entrar en combate antiaéreo con un piloto que no se identificó… Compañeros míos combatieron con comandos británicos que venían a impedir que nuestros aviones volaran.”

Nos explicó que él fue “artillero del grupo 1 de artillería de la Fuerza Aérea Argentina, con asiento de paz en la Base Aérea Militar Mar Del Plata. En todas las brigadas y bases fueron desplegados los sistemas de armas, (que son los aviones, los pilotos, los mecánicos, los ingenieros, los armeros, y los soldados). “

Julio Herrera Vidal no puede dejar de recordarnos del caso de Edward Denmark, ex combatiente británico que colgó una bandera argentina en la embajada de Londres en reclamo de que el Estado argentino reconozca como ex combatientes a los soldados que estuvieron en las bases militares en el continente durante el conflicto bélico de Malvinas. Este artillero británico que tenía como objetivo derribar aviones argentinos, inició una cruzada para que los que fueron sus adversarios en la guerra, logren un reconocimiento. El año pasado le envió una carta al presidente Mauricio Macri con ese pedido, y en enero llegó por primera vez a la Argentina para avanzar con el reclamo. Estuvo en Mar del Plata reunido con ex soldados argentinos y aseguró no entender “cómo estas personas que ofrecieron su vida por el país, no han sido reconocidas”.

Como en tantas otras historias de ex combatientes, Edward, quien tenía como función derribar aviones nacionales durante la guerra, armó una amistad con ex soldados argentinos. Mediante Facebook, generó un vínculo con Julio Herrera y fue él quien en una charla casual, le contó que los soldados que estuvieron en las bases militares no habían sido reconocidos. “A través de internet conocí a Julio Herrera. No solo hablábamos de la guerra de Malvinas sino que intercambiamos charlas sobre la vida en Argentina e Inglaterra. Y en una de esas charlas, me comentó que muchos soldados que estuvieron en el sur de Argentina, que no llegaron a las islas, no fueron reconocidos como soldados”, contó en diálogo con medios gráficos marplatenses, y agregó: “No entendía porque no eran reconocidos. El motivo era que habían estado en la patagonia y no habían pisado la isla”. Edward cuenta que se indignó y no podía creer la situación. “Estaba confundido porque los soldados ingleses que estaban en las islas y nos daban las provisiones, sí fueron reconocidos y les dieron medallas”, afirmó. El británico consideró que “se deben reconocer a todos los soldados”. “A los que estaban peleando cuerpo a cuerpo y los que estaba a 4 mil kilómetros. Todos fueron parte de una cadena necesaria para la supervivencia y llevar adelante la misión”, opinó. A la hora de recordar lo vivido en la guerra, Edward destacó el trabajo de la Fuerza Aérea Argentina. “Nos causó los daños más grandes, el principal problema que tuvimos fue que nos encontramos con una buena resistencia de la Fuerza Aérea”, rememoró y agregó que “el inconveniente más importante que tuvimos es que no podíamos controlar el momento en que iban a atacar”.

A nosotros Herrera Vidal nos dijo: “Los que fueron nuestros enemigos hoy son los que más nos apoyan. Los soldados británicos nos envían su apoyo para que nos reconozcan. No pueden creer lo que nos hicieron. Nos apoyan más que muchos de los nuestros”.