En una extensa entrevista, el Presidente de la Nación  Alberto Fernàndez respondiò sin titubeos sobre los temas màs rìspidos de la actualidad, y tambièn sobre las opciones del nombre que llevarà su segundo hijo, quièn nacerà en  abril.

Los periodistas Luli Trujillo y Pablo Caruso, del programa «Desiguales» de la TV Pùblica,  con agenda abierta, no se privaron de preguntarle nada. Desde el acuerdo con el FMI, hasta la relaciòn de los distintos sectores del Frente de Todos y la posibilidad de participar en internar abiertas.

La situación política , econòmica y social del país, que a pesar de los datos alentadores por la tasa de desempleo, la preocupaciòn por lo que ahora llaman «economìa popular» a un importante cantidad de trabajadores informales, manera elegante para evitar proncunciar la economìa en negro.

Dentro del amplio temario, hablò sobre uno de los asuntos por el que fue duramente criticado màs por propios que por extraños, Vicentìn. Explicò que no arremetiò a fondo, porque luego del freno de la justicia (recordemos que el juez del Concurso tomò un papel muy relevante para impedir que el Estado pudiese intervenir) ademàs de la acciòn opositora de vastos sectores del campo, pudieron cerciorarse -èl y su equipo de asesores- que auxiliar a la empresa hubiese significado favorecer a los accionistas y no a los verdaderos perjudicados.

Como corolario, con algo màs de distenciòn, los periodistas lo arrinconaron al Presidente para que diga cuàl serà el nombre del hijo que  Fabiola Yàñez darà a luz en las pròximas semanas. La negaciòn y la dilaciòn duraron poco, y soltò Alberto Fernandez, con elocuente sentido del humor, que en esto tambièn hay una grieta, la discusiòn se debate entre Francisco y Augusto.