Emilio López Frugoni, integrante de la familia que tuvo la concesión por 37 años del Centro de esquí Penitentes dialogó durante el programa Muchas Gracias, con Ariel Robert y Carolina Quiroga sobre la forma en que cesó la misma.

En un trámite muy veloz, antes de que finalizara el gobierno de Alfredo Cornejo, como una escribanía se nos quitó la concesión. Fue el sueño de mi padre, fue un ícono de Mendoza, hace 5 años que está abandonado, fue una expropiación de emergencia. Está abandonado, no está cuidado. Desde que el Estado se hizo cargo desaparecieron cientos de cosas.

Toda la infraestructura necesaria para que una operación de ese tipo se llevara a cabo se hizo. Y detalló todas las obras realizadas.

Fueron varios los argumentos para no renovar la concesión. Cornejo necesitaba expropiar y todo funcionaba muy bien. Había alguna cositas electrónicas que realizar, pero nada que implicara riesgo. La expropiación de los terrenos en el área esquiable fue un trámite legislativo. Después nos expropiaron las 41 hectáreas propias con el argumento de que eran de utilidad pública. Lo expropiaron para dárselo a otro particular que iba a hacer la misma actividad. Pero tampoco lo hicieron.

López Frugoni reflexionó que “todos los mendocinos perdimos un lugar emblemático. Nadie avisó a los turistas que Penitentes había sido cerrado…La situación de la población y de la gente que trabajaba ahí es desesperante. Era una usina generadora de trabajo, de expectativas”.

“Hemos perdido todos, era el centro de esquí de los mendocinos, era donde todo el mundo paraba, se tomaba fotos. Da lástima verlo y subir. Hay que hacer una inversión millonaria para ponerlo en funcionamiento nuevamente”, explicó López Frugoni.

Finalmente afirmó que “el concepto de republicanismo en Mendoza no existe. Cuando ves en los canales nacionales Vicentín no pero en casa Penitentes Sí, hay algo que hace ruido”.