Hoy recordamos el nacimiento de Nicolás Avellaneda, quien fue presidente en épocas de mucho revuelo en el país.

Representa a la triada de los presidentes fundacionales, dando inicio a un modelo liberal en lo económico y en lo político, contó el historiador Armando López durante el programa Muchas Gracias, quien cuenta parte de la historia que lo involucró desde su gestión.

López sostuvo que Roca -como el eje de las políticas de ese momento- era un estadista, aunque aclaró que no compartía su modelo agroexportador. Agregó que Roca era un gran terrateniente y que lo que se denominó la conquista del Desierto fue algo que le convenía porque luego esas tierras fueron vendidas a precios fiscales irrisorios a grandes propietarios nacionales y extranjeros.

El historiador comentó que había un racismo explícito, demostrado, “pero en el siglo XIX era lo que se pensaba”, sostuvo, al tiempo que ejemplificó con la posición que tenía por ejemplo Sarmiento con su preferencia a los migrantes anglosajones.

Por otro lado, la religión estaba presente, pero en su momento, Roca -sostuvo López- decidió aplicar una ley laica con el objetivo de acompañar la llegada de los inmigrantes que muchos de ellos no eran católicos. Eso trajo algunas consecuencias en la relación con la Iglesia.

Y si hablamos de la Iglesia, en 1946 apoyó la candidatura de Perón, pero años después apoyó el golpe que lo sacó del gobierno. “Perón fue el único que tuvo tres presidencia, y su partido sigue siendo el gran árbitro del país”, sostuvo el historiador.

Leyes fundamentales, fueron parte de sus gestiones, como el derecho a la jubilación, como el voto femenino, a través de Eva Duarte.

También se refirió a Arturo Jauretyche y Scalabrini Ortiz como dos figuras fundamentales en la historia argentina.