Turismo más corto y selectivo: Mendoza mantuvo su atractivo entre la montaña, el vino y la naturaleza
El sexto fin de semana largo del año mostró una menor intensidad de viajes y estadías más breves en todo el país. Mientras los principales focos de convocatoria estuvieron en Patagonia, Salta y Jujuy, la provincia de Mendoza logró sostener demanda con una oferta basada en enoturismo, gastronomía y turismo aventura.
El sexto fin de semana largo del año mostró un movimiento turístico moderado en todo el país. Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 993.683 turistas recorrieron distintos destinos nacionales y generaron un impacto económico directo de $216.649 millones.
El resultado estuvo condicionado por tres factores principales: el contexto económico, las condiciones climáticas y la coincidencia con el inicio del Mundial de Fútbol 2026, que modificó los hábitos de consumo y redujo la movilidad turística.
Aunque viajó un 37,7% más de personas que durante el mismo feriado de 2025, la comparación está atravesada por una diferencia de calendario: el año pasado los feriados del 17 y 20 de junio estuvieron separados por apenas tres días, generando un fin de semana turístico excepcionalmente más extenso. En conjunto, ambos feriados de junio de 2025 habían movilizado a 2,2 millones de viajeros.
Durante este año, el perfil del turista mostró cambios respecto a temporadas anteriores: predominó la planificación de último momento, las escapadas breves y un consumo más controlado. La estadía promedio fue de dos días, un 13% menor que la registrada en 2025, mientras que el gasto diario por persona alcanzó los $109.013, con una caída real del 3,5%.
En el Norte argentino, Salta tuvo un protagonismo especial por las actividades vinculadas a la conmemoración del general Martín Miguel de Güemes.
Naturaleza, nieve, gastronomía y eventos deportivos concentraron la demanda
Los destinos vinculados a la naturaleza, la montaña, las termas y los grandes eventos fueron los principales motores del movimiento turístico.
La Patagonia volvió a destacarse con Bariloche como uno de los destinos más elegidos, anticipando la temporada invernal, mientras que San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Ushuaia y otros centros de esquí comenzaron a recibir visitantes atraídos por las primeras nevadas.
En el Norte argentino, Salta tuvo un protagonismo especial por las actividades vinculadas a la conmemoración del general Martín Miguel de Güemes, mientras que Jujuy sostuvo una ocupación cercana al 60%, impulsada por la Quebrada de Humahuaca y sus atractivos culturales.
Córdoba mantuvo un movimiento moderado, con mejores niveles en zonas serranas como Calamuchita y Punilla. En tanto, Mendoza continuó fortaleciendo su posicionamiento basado en el enoturismo, la gastronomía y los paisajes cordilleranos.
Mendoza sostuvo su actividad turística con montaña, vino y naturaleza
Dentro de un fin de semana largo caracterizado por un movimiento turístico moderado a nivel nacional, Mendoza logró mantener niveles de actividad sostenidos a partir de sus productos turísticos tradicionales: la montaña, el enoturismo, la gastronomía y las experiencias vinculadas a la naturaleza.
La provincia registró una ocupación promedio del 53%, con una afluencia estimada de 51.581 turistas y un impacto económico cercano a los $10.451 millones. La estadía promedio alcanzó los 2,5 días, por encima del promedio nacional de dos noches.
El mayor volumen de visitantes se concentró en el Gran Mendoza, con casi 29.500 turistas, mientras que los mejores niveles de ocupación se observaron en destinos asociados a la cordillera y el turismo de escapadas:
- Potrerillos alcanzó una ocupación del 70%.
- Ruta 82 y Cacheuta registraron el 65%.
- Uspallata llegó al 63%.
- Las villas turísticas de San Rafael también alcanzaron el 63%.
El movimiento turístico estuvo vinculado principalmente a las propuestas de naturaleza, montaña, gastronomía y turismo aventura. A su vez, el enoturismo continuó funcionando como uno de los principales diferenciales de la provincia, con visitantes interesados en los circuitos de bodegas, la gastronomía regional y los paisajes vitivinícolas.
El Valle de Uco mantuvo actividad en sus corredores de Tunuyán, Tupungato y San Carlos, mientras que San Rafael y Malargüe sostuvieron demanda vinculada a los atractivos naturales del sur provincial.
Aunque Mendoza no fue uno de los destinos de mayor convocatoria del feriado, sus registros muestran una capacidad de sostener flujo turístico incluso en un contexto de viajes más cortos, menor anticipación en las reservas y consumo más moderado.
Un año turístico con menos viajes, pero con mayor selectividad
En los seis fines de semana largos transcurridos de 2026, viajaron 10.374.523 turistas en todo el país, con un gasto acumulado de $2.838.612 millones.
Sin embargo, frente al mismo período del año anterior, el número de viajeros cayó un 26%, aunque la comparación también está influida por la diferencia en la cantidad de feriados disponibles.
El escenario actual muestra un turista más selectivo: menos viajes, estadías más breves y decisiones tomadas con menor anticipación. En ese contexto, los destinos con una identidad turística consolidada, infraestructura preparada y una oferta amplia logran mantener una posición competitiva dentro del mapa nacional.






