CAME: El turismo creció un 5,6% en Semana Santa, pero el consumo real cayó casi un 19%
Más de 2,8 millones de turistas se movilizaron por el país, un 5,6% más que el año pasado. Sin embargo, el impacto económico directo, que alcanzó los $808.198 millones, mostró una caída real del 18,9% debido a viajes más cortos y un control estricto del gasto.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) dio a conocer el balance de la Semana Santa 2026, destacando un escenario de contrastes: mientras que el volumen de turistas creció de manera moderada, la rentabilidad y el gasto per cápita se vieron afectados por el contexto económico actual.
CAME: Récord de viajeros con un consumo más austero.
De acuerdo con el relevamiento de la entidad, un total de 2.852.256 turistas recorrieron la Argentina durante el tercer fin de semana largo del año. Este movimiento inyectó $808.198 millones en la economía local, abarcando sectores clave como hotelería, transporte, gastronomía y compras minoristas.
Un turista más prudente
A pesar del incremento en la cantidad de viajeros (+5,6% respecto a 2025), el informe de CAME revela que el gasto total descendió un 18,9% anual en términos reales (descontando la inflación). Este fenómeno se explica por un cambio en el comportamiento del visitante, quien priorizó escapadas de cercanía y actividades gratuitas.
El gasto promedio diario por persona se ubicó en $108.982, lo que representa una baja real del 8,4%. Asimismo, la estadía promedio se redujo a 2,6 noches, un 16,1% menos que el año anterior, consolidando la tendencia hacia viajes "relámpago".
Fuente: Confederación Argentina de la Mediana Empresa sobre datos aportados por las cámaras de comercio, de turismo y federaciones asociadas a CAME de todo el país y las direcciones y agencias de turismo regionales.
Destinos y tendencias
El flujo turístico fue federal, con picos de ocupación en polos tradicionales como Bariloche, Iguazú, Salta, Mendoza y Mar del Plata. No obstante, destinos emergentes como Catamarca, La Rioja y localidades del interior bonaerense y entrerriano ganaron terreno gracias a propuestas más accesibles y tranquilas.
Un dato curioso que resalta el informe es el peso de la tecnología: el 54% de los argentinos eligió su destino influenciado por las redes sociales, mientras que un 19% ya utiliza inteligencia artificial para planificar su itinerario.
Mendoza con picos de ocupación de acuerdo al balance de Semana Santa de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.
El costo de viajar
El informe también pone la lupa sobre el esfuerzo económico que representó esta fecha para las familias. Según datos de la UADE (Universidad Argentina de la Empresa) citados por la entidad, una familia tipo necesitó en promedio $1,1 millones para viajar, lo que equivale al 69% de un salario medio. A esto se sumó el encarecimiento de productos estacionales: los huevos de Pascua y las roscas artesanales sufrieron aumentos de hasta el 50% y 63% respectivamente, impulsados por el precio internacional del cacao.
Pese a los desafíos económicos, el balance de CAME indica que la diversidad de la oferta cultural y el calendario (que este año unió la Semana Santa con el feriado del 2 de abril) permitieron sostener una actividad vital para las economías regionales.
CAME: viajes más cortos y un control estricto del gasto durante los feriados de Semana Santa.
El desempeño en Mendoza
En el marco de este movimiento nacional, la provincia de Mendoza registró el arribo de 67.211 turistas, lo que resultó en una ocupación promedio provincial del 82%. El impacto económico en la provincia se estimó en $18.600 millones.
Los datos técnicos del periodo en la provincia indican:
- Estadía y gasto: Los visitantes permanecieron un promedio de tres días, con un gasto diario por persona de $92.412.
- Distribución por zonas: Los mayores niveles de ocupación se concentraron en el Gran Mendoza (90%), Potrerillos (92%) y la zona de Ruta 82 y Cacheuta (88%). Por su parte, San Rafael y sus villas turísticas registraron un 78%.
- Alcance territorial: El movimiento alcanzó a regiones como el Valle de Uco (Tupungato, Tunuyán, San Carlos), Uspallata, Malargüe, General Alvear y la Zona Este, sustentado en la oferta de enoturismo, actividades de naturaleza y la agenda cultural y religiosa.








