La precarización del mercado laboral avanza
El relevamiento de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC analiza la evolución del empleo, la desocupación y la calidad laboral durante el primer trimestre de 2026. Cuyo aparece entre las regiones con menor desempleo, aunque con altos niveles de trabajadores ocupados que demandan otro empleo y señales de fragilidad laboral.
El informe del INDEC para el primer trimestre de 2026 muestra que la región cuyana registra una de las tasas de desocupación más bajas del país. Sin embargo, Mendoza presenta un elevado nivel de trabajadores que buscan otro empleo y una importante subocupación, señales de un mercado laboral con dificultades más allá del desempleo abierto.
El mercado laboral argentino comenzó 2026 con indicadores relativamente estables en términos de empleo y desocupación, aunque con señales de deterioro en la calidad de la inserción laboral. Según el informe "Mercado de trabajo. Tasas e indicadores socioeconómicos (EPH). Primer trimestre de 2026", elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la tasa de actividad alcanzó el 48,6%, la tasa de empleo se ubicó en 44,8% y la desocupación abierta llegó al 7,8%.
Los datos del INDEC para el primer trimestre de 2026 revelan que el mercado laboral argentino mantiene niveles de empleo y desocupación relativamente estables, pero con un crecimiento de la informalidad y mayores dificultades para acceder a trabajos registrados.
El organismo señaló que, en la comparación interanual, las tasas de actividad, empleo y desocupación no registraron variaciones estadísticamente significativas. Sin embargo, sí se produjeron cambios relevantes en otros indicadores: la subocupación aumentó y la informalidad laboral creció hasta alcanzar el 44,2%, un incremento de 2,2 puntos porcentuales respecto del mismo período del año anterior.
El dato muestra que la principal transformación del mercado laboral no pasa únicamente por la cantidad de personas que tienen o no un empleo, sino por las condiciones en las que se desarrolla ese trabajo.
Cuyo: una de las regiones con menor desempleo del país
Dentro del mapa laboral argentino, Cuyo aparece como una de las regiones con menor tasa de desocupación.
Durante el primer trimestre de 2026, la región registró:
- 47,7% de tasa de actividad.
- 45,1% de tasa de empleo.
- 5,5% de desocupación.
Estos valores se ubican por debajo del promedio nacional: 48,6% de actividad, 44,8% de empleo y 7,8% de desocupación.
La comparación regional muestra diferencias importantes:
| Región | Actividad | Empleo | Desocupación |
| Gran Buenos Aires | 49,0% | 44,8% | 8,7% |
| Cuyo | 47,7% | 45,1% | 5,5% |
| Noreste | 45,4% | 42,1% | 7,2% |
| Noroeste | 46,6% | 44,3% | 4,9% |
| Pampeana | 49,9% | 45,8% | 8,2% |
| Patagonia | 45,1% | 42,8% | 5,0% |
Fuente: INDEC, Encuesta Permanente de Hogares, primer trimestre de 2026.
Sin embargo, detrás del bajo desempleo regional aparece otro indicador que permite observar una realidad más compleja: la presión sobre el mercado laboral.
El dato que distingue a Cuyo: muchos trabajadores buscan otro empleo
El INDEC no mide solamente a quienes no tienen trabajo y buscan conseguirlo. También incorpora a quienes ya están ocupados pero demandan otro empleo, porque consideran insuficiente su actual situación laboral.
En Cuyo, este indicador alcanza el 20,9%, el valor más elevado entre las regiones del país.
Esto significa que, aunque la región presenta una baja desocupación abierta, existe una importante cantidad de trabajadores que buscan cambiar su situación laboral, ampliar sus ingresos o acceder a mejores condiciones de empleo.
A nivel nacional, la presión sobre el mercado laboral -que incluye desocupados, ocupados demandantes y otros trabajadores disponibles- alcanza el 29,6% de la población económicamente activa.
Mendoza: el empleo sostiene la actividad, pero con señales de fragilidad
Dentro de Cuyo, Mendoza presenta una situación particular. El Gran Mendoza registró en el primer trimestre de 2026:
- 48,4% de actividad.
- 44,8% de empleo.
- 7,3% de desocupación.
- 22,4% de ocupados demandantes de empleo.
- 13,8% de subocupación.
El dato más relevante es que Mendoza combina una tasa de desempleo superior al promedio regional con el mayor nivel de trabajadores ocupados que buscan otro empleo dentro de Cuyo.
Esto marca una diferencia respecto de otros aglomerados de la región.
Gran San Juan presentó:
- 48,4% de actividad.
- 46,9% de empleo.
- 3,1% de desocupación.
- 23,3% de ocupados demandantes.
Gran San Luis, por su parte, mostró:
- 43,7% de actividad.
- 42,5% de empleo.
- 2,7% de desocupación.
- 8,4% de ocupados demandantes.
La comparación indica que la baja desocupación no necesariamente refleja por sí sola un mercado laboral sólido. También importa cuántas personas participan del mercado de trabajo, cuántas horas trabajan y si esos empleos permiten sostener las necesidades de los hogares.
La informalidad laboral, otro desafío del mercado de trabajo
Uno de los principales datos del informe nacional es el crecimiento del empleo informal.
Durante el primer trimestre de 2026, sobre una población ocupada de aproximadamente 13,5 millones de personas, cerca de 6 millones se encontraban en empleos informales, llevando la tasa de informalidad al 44,2%.
La estructura del empleo muestra que:
- El 71,8% de los ocupados son asalariados.
- El 24,2% trabaja por cuenta propia.
- El 3,7% son patrones.
Dentro del empleo asalariado, el INDEC registra que:
- 62,1% cuenta con descuento jubilatorio.
- 37,9% no tiene descuento jubilatorio.
Estos indicadores muestran que el problema laboral argentino no se limita a la generación de puestos de trabajo, sino también a la calidad y formalidad de esos puestos.
El desafío para Cuyo: un modelo económico que define el futuro laboral
Los datos del INDEC muestran que Cuyo atraviesa una situación compleja: la región presenta bajos niveles de desocupación en comparación con otras zonas del país, pero al mismo tiempo registra una elevada presión sobre el mercado laboral, trabajadores que buscan otro empleo, subocupación y un crecimiento de la informalidad.
Esta realidad no puede analizarse únicamente desde las variables laborales. También está vinculada al modelo económico que se impulsa desde las políticas nacionales y al acompañamiento que reciben esas medidas desde los gobiernos provinciales.
Los gobiernos provinciales cuyanos, con excepción de La Rioja, han acompañado las principales iniciativas del Gobierno nacional en materia económica, laboral e institucional. Sus administraciones respaldaron en el Congreso las reformas impulsadas por la Nación, entre ellas aquellas que modificaron aspectos centrales de la legislación laboral y del funcionamiento del Estado.
Este rumbo sostenido de políticas no ataca las causas estructurales del deterioro laboral; por el contrario, profundiza la pérdida de derechos, reduce la capacidad de consumo y debilita la actividad económica regional. En ese contexto, la flexibilización laboral no resuelve por sí misma el problema del empleo, porque una economía con bajo crecimiento difícilmente genere nuevos puestos de trabajo formales.
La experiencia económica muestra que el empleo registrado crece cuando aumenta la actividad productiva, la inversión y la demanda de bienes y servicios. Es ese proceso el que permite ampliar la base de aportantes al sistema previsional, fortalecer las obras sociales y reducir la dependencia de los sistemas públicos de asistencia.
Si se mantiene el actual rumbo económico, con políticas que reducen la protección laboral y no logran impulsar un crecimiento sostenido, los indicadores actuales podrían no sólo mantenerse sino profundizarse: más informalidad, menor capacidad contributiva y mayor presión sobre los sistemas sociales.
El futuro del mercado laboral de Mendoza, la región y todo el país, dependerá entonces de una definición política central: continuar con un modelo basado en la reducción de costos laborales como estrategia de competitividad, o impulsar un esquema de crecimiento económico que permita generar empleo formal, mejorar los ingresos y sostener los sistemas de protección social.








