La actividad industrial tendrá un 2026 crítico con menos producción y caída del empleo
El sector productivo enfrenta un escenario que combina apertura comercial, aumento de costos, caída del consumo y ausencia de políticas industriales, un conjunto que profundiza el proceso de desindustrialización iniciado en el gobierno de Javier Milei.
Desde que asumió Javier Milei, la industria nacional no da señales de recuperación y espera un 2026 con un horizonte que profundiza las preocupaciones del sector productivo.
Tras un 2025 marcado por la caída de la actividad, el aumento de costos y la contracción del mercado interno, las proyecciones para este nuevo año están atravesadas por un combo de factores que amenaza con acelerar el proceso de desindustrialización.
Los factores
Las Pymes, uno de los sectores más golpeados, registran que 7 de cada 10 identificó a la crisis del mercado doméstico como el principal problema, la mitad registró retrasos en los pagos de sus clientes (el mayor nivel desde 2020) y un tercio no puede afrontar los compromisos con proveedores, entidades bancarias y tributarias.
El acuerdo y la creciente dependencia del gobierno libertario con el FMI, Fondo Monetario Internacional, junto con la alineación con la administración de Donald Trump y la profundización de la apertura comercial, configuran un escenario adverso para la producción local.
La suba de los insumos importados, el encarecimiento de una energía dolarizada y la persistente debilidad del consumo doméstico se combinan con la ausencia de políticas activas para el sector, impactando de lleno en el empleo y en la capacidad productiva instalada.
Las cifras del deterioro
En la antesala del nuevo dato oficial de actividad industrial, mediciones privadas anticiparon que la producción volvió a caer en el penúltimo mes del año:
- el Índice de Producción Industrial de OJF registró una baja interanual del 3,7%
- el informe de la Unión Industrial Argentina (UIA) señalaron una contracción del 6%.
Con estos números, la industria cerró el año con más de la mitad de su capacidad ociosa, en tanto que sin consumo y sin políticas industriales, el 2026 amenaza con más cierres y despidos.
La situación de las Pymes
Las PyMEs industriales enfrentan un escenario particularmente crítico.
Un informe de coyuntura de la Fundación Observatorio PyME reveló una caída acumulada de la producción del 4,1% y del empleo del 4,6%, con un desempeño peor entre las firmas más pequeñas.
El principal problema identificado es el desplome de la demanda interna, que afecta al 73% de las empresas, junto con el aumento de los costos de producción, señalado por el 81%.
En un contexto de aceleración cambiaria, solo el 47% logró trasladar esos incrementos a precios.
Asimismo, las tensiones en la cadena de pagos se intensificaron al punto de que el 52% de las empresas reportó retrasos en los pagos de sus clientes -el nivel más alto desde 2020- y el 35% reconoció dificultades para cumplir con compromisos financieros, tributarios y con proveedores.
A esto se suma el avance de las importaciones especialmente de origen chino.
El 37% de las PyMEs industriales declaró haber perdido participación en el mercado local frente a la competencia extranjera, el valor más alto desde que se inició la serie en 2007.








