Jubilaciones: un informe del CEPA sostiene que la fórmula de Milei consolidó la pérdida de ingresos y que la ley derogada hubiera otorgado haberes más altos
Un análisis del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) concluye que el cambio de la fórmula de movilidad previsional mediante el DNU 274/2024 permitió recuperar parte de la caída inicial provocada por la aceleración inflacionaria, pero consolidó a las jubilaciones en un piso históricamente bajo. Además, afirma que la fórmula vigente hasta 2024 habría generado aumentos superiores en la mayor parte del período analizado.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) publicó un informe sobre la evolución de las jubilaciones durante la gestión de Javier Milei, en el que analiza los efectos de la modificación de la movilidad previsional establecida por el DNU 274/2024 y compara sus resultados con los que hubiera generado la continuidad de la Ley 27.609 sancionada en 2021.
Según el trabajo, el primer trimestre de 2024 estuvo marcado por una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los haberes como consecuencia de la aceleración inflacionaria posterior a la devaluación de diciembre de 2023. En ese contexto, el Gobierno reemplazó la fórmula vigente por un esquema de actualización mensual atado a la inflación, con una recomposición extraordinaria del 12,5% y ajustes posteriores según el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Para CEPA, la nueva modalidad permitió recuperar parte del deterioro sufrido durante los primeros meses de gestión, pero fijó las jubilaciones en un nivel de ingresos inferior al existente al finalizar el gobierno anterior. El informe estima que, en el trimestre abril-junio de 2026, las jubilaciones sin bono se ubicaron 2,7% por debajo del último trimestre de 2023 en términos reales, mientras que aquellas que perciben el bono compensatorio registraron una pérdida de 19,4%.
El peso del bono congelado
Uno de los principales cuestionamientos del estudio se centra en el congelamiento del bono previsional de $70.000, que permanece sin modificaciones desde marzo de 2024 y alcanza a cerca del 70% de los jubilados.
El documento señala que entre marzo de 2024 y junio de 2026 la jubilación mínima sin bono aumentó 200%, mientras que el ingreso total de quienes perciben el complemento se incrementó apenas 132%. De haberse actualizado en la misma proporción que el haber previsional, el bono debería alcanzar casi $210.000, es decir, cerca del triple de su valor actual.
La comparación con la fórmula derogada
El trabajo sostiene que la decisión de modificar la movilidad se produjo justo cuando la fórmula basada en salarios y recaudación comenzaba a beneficiarse de la desaceleración inflacionaria. CEPA argumenta que, debido al rezago propio de ese mecanismo, la Ley 27.609 tiende a perder frente a la inflación cuando los precios aceleran, pero puede superar al IPC cuando la inflación desciende.
La comparación elaborada por el centro de estudios muestra que la fórmula anterior habría otorgado aumentos superiores a los efectivamente aplicados en septiembre y diciembre de 2024, así como en marzo, junio y septiembre de 2025. Aunque el esquema actual resultó más favorable en algunos ajustes posteriores, el balance acumulado sigue favoreciendo al mecanismo derogado.
De acuerdo con los cálculos del informe, en junio de 2026 la jubilación mínima sin bono asciende a $403.327 bajo el sistema vigente. Si hubiera continuado la Ley 27.609, el haber mínimo habría alcanzado $490.621, una diferencia de 21,6%.
Debate legislativo y moratoria previsional
El estudio también repasa las iniciativas aprobadas por el Congreso y posteriormente vetadas por el Poder Ejecutivo. Entre ellas menciona proyectos que contemplaban una recomposición extraordinaria del 7,2% de los haberes, la actualización del bono a $110.000 con ajuste por inflación y la extensión de la moratoria previsional.
En relación con la moratoria, CEPA advierte que su finalización en marzo de 2025 dejó a una amplia proporción de personas sin posibilidad de acceder a una jubilación contributiva. Según los datos citados, nueve de cada diez mujeres y ocho de cada diez varones que alcanzan la edad de retiro no reúnen los años de aportes requeridos y quedan limitados al acceso a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), equivalente al 80% de la jubilación mínima.
Las conclusiones del informe
El documento concluye que la movilidad atada exclusivamente a la inflación garantiza que los haberes acompañen la evolución de los precios, pero dificulta cualquier recuperación del poder adquisitivo perdido durante episodios de alta inflación. También sostiene que el congelamiento del bono continúa erosionando los ingresos de quienes perciben la jubilación mínima y que la eliminación de la moratoria previsional profundizó las dificultades de acceso al sistema jubilatorio.








