medida controversial

El gobierno de Milei eliminó los aranceles de importación a celulares

Con esta medida, que afectará directamente a la industria radicada en Tierra del Fuego, se espera una caída significativa en los precios de dispositivos móviles.

En un contexto dónde la actividad industrial tendrá un 2026 crítico con menos producción y caída del empleo, el gobierno de Javier Milei oficializó la eliminación de los aranceles de importación para teléfonos celulares desde este jueves 15 de enero, a partir del Decreto 333/2025 que fue publicado el 14 de mayo del año pasado.

Con esta decisión, se espera una caída significativa en los precios de góndola y la llegada de modelos que hasta ahora no se comercializaban en el país, en una situación en la que una familia necesita más de $1.300.000 para no ser pobre, según datos del INDEC.

La medida

El Gobierno dispuso una reducción progresiva del arancel, primero al 9,5% hasta ahora que se elimina por completo.

"Lo expuesto mejorará las condiciones de oferta de los bienes objeto de la medida, reducirá los precios de mercado y facilitará, consecuentemente, el acceso de los consumidores a dichos productos, promoviendo la inclusión digital y el desarrollo tecnológico", señala el decreto.

La medida afecta directamente a la industria radicada en Tierra del Fuego y a las marcas internacionales que importan sus equipos terminados.

No obstante, las autoridades nacionales estiman que de esta forma se facilitará el acceso a tecnología a un amplio sector de la población a menor precio.

Junto con la eliminación de aranceles, el decreto también redujo a la mitad los impuestos internos sobre una amplia gama de productos tecnológicos importados, incluyendo televisores, monitores y aires acondicionados. 

En paralelo, se eliminaron completamente los productos ensamblados en Tierra del Fuego.

La consecuencia directa de este cambio es doble, con más competencia entre marcas y una oferta más diversa de equipos. 

Las barreras que antes favorecían a ciertos ensambladores locales ahora se diluyen, y eso abre la puerta a una mayor presencia de modelos internacionales que antes eran inaccesibles o se conseguían a precios desproporcionados.

El Decreto 333/2025 tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2038, lo que implica una señal clara de estabilidad regulatoria de largo plazo para el sector.

Aunque el fin del arancel representa un alivio importante en la estructura de costos, eso no significa que los precios bajarán en igual proporción. Todavía seguirán vigentes otros componentes que pesan sobre el valor final, como lo son el IVA (21%), costos logísticos, márgenes comerciales y el tipo de cambio oficial, entre otros.

Tierra del Fuego en alerta

La quita total de aranceles generó una fuerte preocupación en el sector industrial fueguino y en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Río Grande, que advirtieron que la medida impacta de lleno en la producción local y en el empleo.

"Estamos absolutamente preocupados y entendemos que desde Nación hay una política que va en contra de la producción nacional. Bajar a cero los aranceles complica aún más la situación", señaló Marcos Linares, el secretario adjunto de la UOM.

El año pasado, el sindicato había llevado adelante un paro por tiempo indeterminado que paralizó la producción de electrónicos en las fábricas de Río Grande, en rechazo a las políticas oficiales. 

En ese contexto, desde el gremio alertaron que estas decisiones "afectan gravemente a la industria, los puestos de trabajo y el derecho soberano a continuar habitando esta provincia".

Según datos oficiales, el régimen industrial fueguino, creado en 1972 y que exime del pago de impuestos nacionales a las actividades productivas que allí se desarrollan, representa cerca del 78% de la economía local, mientras que la industria electrónica genera alrededor de 8.500 puestos de trabajo en la isla.

Esta nota habla de:

Nuestras recomendaciones