Se celebra desde 1995. El Gobierno argentino, apenas comenzada la pandemia, sugirió la autosatisfacción como método para pasar la cuarentena. 

 

El 7 de mayo de 1995 la ex secretaria de Salud de la gestión de Bill Clinton, la pediatra Joycelyn Elders, afirmó ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que el autoplacer y descubrimiento sexual personal “es algo propio de la sexualidad humana que debería ser enseñado en las escuelas”.

La fecha se instauró en San Francisco, Estados Unidos -de forma accidental- luego de ese discurso. Su intervención en uno de los actos organizados por la ONU contra el Sida fue aprovechada por el fabricante de juguetes sexuales Good vibrations quien creó el Primer Día Mundial de la Masturbación. Según la empresa, la fecha sirve para homenajear a Elders, por atreverse a hablar de un tema tabú.

En abril del año pasado, cuando arrancaba la cuarentena estricta, el médico infectólogo José Barletta, asesor del Ministerio de Salud de la Nación, dijo por televisión que las medidas de seguridad durante las prácticas sexuales en tiempos de Covid-19 se deben modificar en cualquier otra actividad.

“El lavado de manos es altamente efectivo y es más importante que nunca realizarlo antes y después de la masturbación o el sexo virtual”, dijo el infectólogo.

Por su parte, el Departamento de Salud de Nueva York compartió recomendaciones sobre el coronavirus y el sexo. En el documento detalla que “la masturbación no propagará el virus, especialmente si la persona se lava las manos (y también lava los juguetes sexuales) con agua y jabón durante al menos 20 segundos antes y después del sexo”.

German Gregorio es medico sexologo, y en comunicación con PORTADA, nos comenta la importancia de la autosatisfacción con la masturbacion. » Es importante reconocer la masturbacion como una etapa central en la sexualidad, ya que cuando hablamos de sexualidad es algo que nos va a acompañar toda la vida, y además es algo individual que solo una parte podemos compartir con nuestra pareja. La masturbacion nos permite conocernos descubrirnos, saber que sensaciones necesitamos, el practicar este tipo de sexualidad, que sirven al momento de tener relaciones con otras personas explicar al otro cual es el disfrute que queremos, cada persona disfruta de distinta manera, cualquier persona necesita su espacio y tenemos derecho a tener nuestra sexualidad. Podemos ademas hablar de sexualidaden adolescencia, discapacidad, en la etapa adulta, todos tenemos la capacidad de conectarnos con estas sensaciones de placer que no solo está vinculado a nuestros órganos sexuales, también es poder darnos placer con todo nuestro cuerpo no solo en lo genital, es poder darnos estos espacios necesarios», comenta Gregorio.