Jorge Castillo, "el Rey de La Salada": "Veo a la Argentina como en 1999; esto puede explotar por el aire en cualquier momento"

Jorge Castillo, conocido como el "Rey de La Salada", habla sobre su situación actual, su experiencia al frente de uno de los principales polos comerciales del país y su mirada crítica sobre la Argentina de hoy. En una entrevista en la que repasa su presente, también analiza la crisis económica, las dificultades que atraviesan comerciantes y trabajadores y un escenario político y social que, según advierte, podría "explotar por el aire" en cualquier momento.

Adrián Characán
Adrián Characán

Cuenta por qué llevó el modelo de La Salada a Mendoza y sostiene que Argentina debe dejar de exportar materias primas sin valor agregado. Jorge Castillo volvió a hablar después de uno de los capítulos más intensos de su historia judicial. El empresario, conocido durante años como "el Rey de La Salada", recuperó su libertad en abril de 2026 luego de que la Sala III de la Cámara Federal de La Plata dictara su falta de mérito en la causa que investigaba presuntas maniobras de lavado de dinero y evasión impositiva. La investigación, sin embargo, continúa abierta.

El empresario habla de su situación judicial, La Salada, el contrabando, la apertura de importaciones, la producción nacional y su mirada sobre el futuro del país. 

Castillo habla sin filtros. Cuestiona a jueces y fiscales, denuncia lo que considera una persecución, defiende el papel económico de las ferias populares y cuestiona tanto a las grandes marcas como al contrabando y a la apertura indiscriminada de importaciones.

Pero la entrevista también muestra otra faceta: un empresario que reivindica la producción nacional, el trabajo y el valor agregado. Habla de algodón, carne, leche, cuero, industria textil y parques industriales. Y advierte sobre una Argentina que, según su mirada, puede volver a atravesar una crisis similar a la de fines de los años 90.

Situación judicial y La Salada

Jorge, después de todo lo ocurrido en los últimos años, ¿cuál es hoy su situación procesal? ¿Qué resolvió la Justicia respecto de las acusaciones que pesaban sobre usted?

Hoy estoy libre y la Cámara Federal dictó la falta de mérito. Para mí fue muy importante porque estuvieron investigando durante muchísimo tiempo y no encontraron las pruebas que decían que tenían que encontrar.

A mí me demoraron muchísimo tiempo para darse cuenta de que no tenía nada que ver. Y ahora pasó algo parecido: la Cámara dijo que no había elementos suficientes para sostener las imputaciones en los términos en que estaban planteadas. La causa sigue, pero una cosa es investigar y otra cosa es tenerte detenido durante meses o años sin pruebas concretas.

Cuando Usted fue detenido, la noticia tuvo una enorme repercusión en medios nacionales. Cuando posteriormente la Justicia revocó los procesamientos y dictó la falta de mérito, la difusión fue mucho menor. ¿Cómo vivió esa diferencia?

Eso es lo que más me molesta. Cuando te detienen, sos tapa de todos los diarios. Cuando después la Justicia dice que no hay pruebas suficientes, eso ya no tiene la misma repercusión. Considero que estuve secuestrado injustamente.

Yo no tengo problema en que investiguen. Que investiguen todo lo que quieran. El problema es cuando primero te condenan públicamente y después, cuando la Justicia dice otra cosa, nadie lo cuenta.

Yo siempre digo lo mismo: que se respete lo que resuelve la Justicia.

¿Considera que quedó demostrado judicialmente que varias acusaciones no pudieron ser acreditadas? ¿Qué les diría hoy a quienes se quedaron solamente con la imagen de aquella detención?

Que miren los expedientes. Yo fui con mis contadores, presenté toda la documentación y, según mi posición, no tengo evasión impositiva. La causa anterior se cerró y no encontraron las pruebas de las que hablaban.

A mí no me encontraron audios donde yo estuviera haciendo lo que dicen que hacía. Entonces digo: investiguen, pero investiguen de verdad.

A mí personalmente no me quiebran. Yo me la aguanto. Lo que me jode es que hayan metido a mi familia en el medio, que hayan entrado a la casa, que hayan roto puertas y ventanas y que hayan destruido cosas. Para mí eso fue un abuso.

La Salada: trabajo, consumo y crisis

¿Qué significó realmente La Salada para usted y para miles de personas que encontraron allí una fuente de trabajo?

Si producen, contratan trabajadores. Es un círculo. Pero también puede ser un círculo vicioso: si no hay trabajo, no hay consumo; si no hay consumo, cierran las fábricas; si cierran las fábricas, queda gente en la calle.

Eso es lo que puede hacer explotar todo.

La Salada de Mendoza

Usted estuvo directamente vinculado al desarrollo de La Salada de Mendoza, en Santa Rosa. ¿Cómo observa actualmente la situación?

Yo soy el que llevó La Salada a Mendoza. La hice prácticamente en el medio de la nada. Había viñas, había lagartijas y me decían que estaba loco por hacer una feria ahí. Pero se hizo.

Hoy funciona y tiene movimiento. Yo tengo mi gente trabajando y sigo vinculado al proyecto. La gente compra porque necesita comprar barato.

En Mendoza también se puede ver la diferencia de precios. Tenés prendas de ocho, nueve mil pesos y la gente va porque necesita vestirse.

Cuando se proyectó La Salada de Mendoza se habló también de producción textil y generación de empleo. ¿Qué quedó pendiente?

La idea siempre fue trabajar y producir. Yo no quiero solamente vender mercadería. Quiero generar producción. Por eso tengo proyectos en otras provincias. En Santiago del Estero, por ejemplo, estoy pensando en desarrollar un parque industrial de unas 800 hectáreas, vinculado al algodón y a la producción. ¿Por qué tenemos que mandar el algodón afuera para que después nos vendan el hilo y la tela? ¿Por qué no lo hacemos nosotros?

Política y futuro

Flor Destéfanis lleva dos períodos al frente de Santa Rosa y tiene proyección política provincial. ¿Cómo observa su figura? ¿La ve con posibilidades de competir por la Gobernación?

Si gana, por algo gana. Yo no hago política y no tengo tiempo para meterme en eso. Mendoza es una provincia muy conservadora y para el peronismo no es fácil, salvo que aparezca un representante fuerte.

Pero eso depende de lo que haga ella, de lo que diga y de cómo se presente. Yo no puedo decir si va a ser gobernadora o no. Lo que sí digo es que yo no quiero cargos.

Después de haber construido un fenómeno como La Salada, ¿alguna vez pensó en trasladar esa experiencia al terreno político? ¿Qué país imagina para los próximos años?

Puedo ayudar, puedo dar mi opinión y puedo aportar desde el trabajo.

Yo tengo 70 años y todavía tengo proyectos. Tengo proyectos en Corrientes, frente a Brasil, y en Santiago del Estero. Tengo proyectos industriales.

Lo que yo quiero es trabajo. Argentina tiene materia prima. Entonces la materia prima no puede salir del país sin mano de obra argentina.

El algodón tiene que salir con valor agregado. La soja tiene que salir con valor agregado. El maíz tiene que salir con valor agregado. La carne tiene que salir con valor agregado. El cuero tiene que ser trabajado acá. ¿Por qué vamos a mandar el cuero afuera para que lo corten y después comprar el producto terminado? Hagámoslo nosotros. Ese valor agregado genera trabajo. El trabajo genera consumo. El consumo genera fábricas. Las fábricas generan más empleo. Esa es la solución.

Yo conozco Santiago del Estero , el actual gobernador esta haciendo bien su trabajo  y conozco la producción ganadera. Y me pregunto cómo puede ser que nosotros exportemos carne y haya argentinos que no puedan comer carne. No hablo de mí. Yo trabajo y puedo comprarla. Hablo de la gente que no puede. Y ahí está el problema. Argentina tiene todo para producir. Lo que falta es darle valor agregado a nuestra producción primaria.

Lo que viene: tecnología, ventas y producción en Mendoza

Castillo también adelantó lo que viene para La Salada: una modalidad de comercialización online, similar a Temu o Mercado Libre, que permitirá acercar sus productos a compradores de todo el país.

Jorge Castillo, "el Rey de La Salada": "Veo a la Argentina como en 1999; esto puede explotar por el aire en cualquier momento"

La promoción ya se realiza a través de MegaPolo La Salada Stream, desde donde se difunden productos, precios y novedades. Y en Mendoza, el proyecto apunta además al Mercado Concentrador Frutihortícola del Este, en Santa Rosa, que prevé cerca de 2.000 locales en concesión o alquiler y busca conectar directamente al productor con el consumidor.

Jorge Castillo, "el Rey de La Salada": "Veo a la Argentina como en 1999; esto puede explotar por el aire en cualquier momento"

La estrategia muestra a un empresario que busca mantenerse actualizado en tecnología y nuevas formas de comercialización, pero con una idea central que atraviesa todo el proyecto: concentrar la oferta para reducir costos y que los productos lleguen más baratos al trabajador y al consumidor.

Veo una Argentina como la de 1999

Castillo vuelve otra vez a la misma preocupación: el trabajo.

No habla solamente de La Salada. Habla de fábricas, de algodón, de carne, de cuero, de ferias, de comerciantes, de importaciones y de consumidores.

Su diagnóstico es duro. Si no hay trabajo, no hay ingresos. Si no hay ingresos, no hay consumo. Si no hay consumo, las fábricas cierran. Y cuando cierran las fábricas, la gente queda en la calle. Es un círculo vicioso. Y eso puede volar todo por el aire.

Jorge Castillo, "el Rey de La Salada": "Veo a la Argentina como en 1999; esto puede explotar por el aire en cualquier momento"

Su comparación con la Argentina de fines de los 90 no aparece como una referencia menor. Castillo dice que ve señales que le recuerdan aquel período y advierte que el deterioro del empleo y del consumo puede terminar provocando una crisis social y económica.

Su propuesta, en cambio, es sencilla de resumir: producir, industrializar y agregar valor.

"Tenemos materia prima", sostiene. Lo que Argentina no debería hacer, según su mirada, es exportarla sin trabajo argentino incorporado.

El hombre que construyó su identidad alrededor de una de las ferias populares más grandes del país termina hablando de un problema que excede ampliamente a La Salada. Y deja una definición que resume buena parte de su pensamiento:

Valor agregado a nuestra producción primaria. Esa es la solución a todo.

Una advertencia y una apuesta

Jorge Castillo sigue siendo una figura controvertida , distinta . Sus declaraciones sobre fiscales, jueces, policías, empresarios, administradores y otros actores vinculados a las causas judiciales son su versión de los hechos y no deben confundirse con conclusiones judiciales.

Pero más allá de las polémicas que rodean su figura, hay una cuestión que atraviesa toda la conversación: el debate sobre qué modelo económico puede sostener una Argentina con trabajo, producción y consumo.

Castillo no propone retirarse de la economía global. Además propone otra cosa: que Argentina deje de ser solamente proveedora de materias primas y vuelva a producir, transformar y vender con trabajo argentino.

En un país donde el consumo popular vuelve a estar en el centro de la discusión, la pregunta queda abierta:

¿La Argentina está frente a una nueva oportunidad para industrializarse o caminando otra vez hacia una crisis como la que terminó de explotar en 2001?

Castillo parece tener su respuesta.

Y por eso advierte: "Esto puede explotar por el aire en cualquier momento."

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