Los mitos a medida que se instalan toman fuerza y suelen alterar la realidad. Hasta pueden alterar las verdaderas características de las personas.

Uno de los mitos más arraigados en la actualidad es el que sostiene que «Las personas con discapacidad tienen una enfermedad, tienen capacidades diferentes o son especiales”.

Ciertamente todos funcionamos de diferentes formas pero estas diferencias en nuestro desenvolvimiento:

NO nos hace enfermos. Ubicar a las personas que están en esta situación en un lugar de padecimiento o de sufrimiento, provoca un sentimiento de lástima que impide el desarrollo y el desenvolvimiento de cualquiera.

NO nos hace especiales. Dependiendo de distintos puntos de vista todos podemos ser especiales por diferentes motivos. Si consideramos a todas las personas de buenos sentimientos, llenos de amor estamos desconociendo la diversidad innata de cada una.

TODOS tenemos diferentes capacidades. La admiración por las personas en esta situación y sus logros, hace creer que ellas están dotadas de súper capacidades para realizar determinadas actividades y la realidad es que la teoría de la sobrecompensación no existe. Todas las personas tenemos la capacidad de adquirir habilidades para determinadas actividades y para otras no.

El cambio necesario se relaciona con tener clara la condición de PERSONA por encima de cualquier diferencia en su funcionamiento, respetando en todo momento la cualidad de digno de todo ser humano por el solo hecho de serlo.

Por: Lorena Barroso y Javier Segura