Tercera Etapa, Villavicencio y esa costumbre: ¡Allá van los valientes corredores!

Perlitas del domingo entre caramañolas y pedales: una fiesta en la previa de esta Tercera Etapa de la Vuelta Ciclista de Mendoza en su 50 edición.

Perlitas del domingo entre caramañolas y pedales

Este domingo amaneció nublado, con la huella fresca de la lluvia caída en la madrugada anterior. El aire, impregnado del inconfundible aroma a jarillas, se mezcló con el verde intenso del vergel de Villavicencio, creando un escenario único. Todo era una fiesta en la previa esta Tercera Etapa de la Vuelta Ciclista en su 50 edición. Allí, entre montañas y naturaleza viva, muchos mendocinos y amantes del deporte eligieron compartir un asado, entre mates y disfrutar la espera, atentos al paso de los valientes ciclistas que desafían el camino.

Tercera Etapa, Villavicencio y esa costumbre: ¡Allá van los valientes corredores!

Por Orlando Pelichotti

Curiosidad en la largada: ¿estrategia o cábala?

Hay detalles que pasan desapercibidos para el gran público en esta 50 edición de la Vuelta más argentina, que en el mundo del ciclismo despiertan miradas cómplices y alguna que otra sonrisa. Uno de ellos ocurre justo en el instante más esperado: la largada.

Tercera Etapa, Villavicencio y esa costumbre: ¡Allá van los valientes corredores!

Cuando los relojes se preparan y todo parece listo para comenzar desde cero, los cronómetros de los comisarios sorprenden. No arrancan en 00:00. Comienzan con un minuto. Es decir, cuando el pelotón se pone en marcha, los relojes ya marcan 60 segundos.

¿Estrategia reglamentaria? ¿Costumbre técnica? ¿O una cábala que se mantiene intacta carrera tras carrera?

En el ambiente ciclístico, cientos de teorías conviven. Algunos sostienen que responde a una cuestión operativa, una forma de ordenar el tiempo oficial desde el kilómetro cero real. Otros, más románticos, prefieren creer que es una tradición silenciosa, un pequeño ritual que acompaña a los comisarios como amuleto invisible antes de que la ruta se convierta en escenario de batalla. Lo cierto es que, mientras el público mira el banderazo y los ciclistas ajustan el primer pedalazo, el tiempo ya está corriendo. Y en el ciclismo, donde cada segundo puede definir una etapa, hasta ese minuto anticipado parece tener su propio misterio.

Porque en este deporte de precisión milimétrica y pasión desbordada, incluso los cronómetros guardan secretos.

Premiación de Oro: una recompensa a la altura de la historia

En consonancia con la magnitud de este aniversario y la trascendencia de la competencia, la organización ha dispuesto una bolsa de premios que supera los 12 millones de pesos, consolidando a la carrera como una de las más importantes y prestigiosas del calendario.

El gran vencedor de la clasificación general individual no solo se vestirá de gloria: se alzará con un premio de $3.100.000, cifra que refleja el nivel y la jerarquía del desafío. Pero la recompensa no termina allí.

Tercera Etapa, Villavicencio y esa costumbre: ¡Allá van los valientes corredores!

También serán distinguidos los protagonistas de cada batalla dentro de la carrera: habrá incentivos especiales para los líderes de Metas Sprint, Montaña, Mejor Mendocino y la categoría Sub-23, reconociendo el talento, el esfuerzo y la proyección de quienes animan cada tramo.

Una premiación dorada para una competencia que exige grandeza. Aquí no solo se corre por la victoria: se corre por la historia.

Todo listo para la Cuarta Etapa de mañana...

Este lunes, desde las 15:30 horas, la emoción se desatará en una etapa vibrante de 127 kilómetros que promete velocidad pura y estrategia colectiva. Un recorrido pensado para los sprinters, pero también para poner a prueba la fortaleza y el trabajo en equipo, atravesando los departamentos de La Paz, Santa Rosa y San Martín en una jornada que quedará grabada en la memoria de los amantes del deporte a pedal.

La batalla comenzará en la misma Ruta 50, con un trazado explosivo: giro controlado a la derecha hasta calle El Control, nuevamente a la derecha por avenida 25 de Mayo y regreso a la imponente Ruta 50. Este circuito se repetirá cuatro veces, encendiendo al público y marcando el pulso competitivo desde el inicio.

Luego, el pelotón avanzará por avenida 25 de Mayo rumbo al oeste para conectar con la Ruta Nacional 7, abriéndose paso por los pintorescos pueblos de La Dormida y Las Catitas, donde cada pedalada resonará entre paisajes y pasión. Al ingresar al departamento de Santa Rosa, la carrera girará a la derecha por Carril Montecaseros hasta Carril Norte, y luego a la izquierda rumbo a Costa Canal Montecaseros, en un tramo decisivo que exigirá precisión y coraje. La llegada será en el imponente Polideportivo Municipal Gustavo "Torito" Rodríguez, escenario ideal para una definición electrizante.

La adrenalina tendrá dos puntos clave: la primera Meta Sprint en la vuelta a La Paz, en el kilómetro 10, y la segunda Meta Sprint en el kilómetro 20, nuevamente en el paso por La Paz. Dos momentos explosivos donde la velocidad será protagonista y los más audaces buscarán dejar su huella.

Una etapa para volar, para resistir y para conquistar. El espectáculo está asegurado!

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