Quinta Etapa: Desde las 15.30 el asfalto se convertirá en un tablero
Se viene una Quinta Etapa, de la Vuelta Ciclista de Mendoza, a pura táctica. Frente a los ciclistas, 136 kilómetros de ruta exigente. Un recorrido que no promete tregua y que obliga a medir cada relevo, cada fuga, cada suspiro.
El amanecer no trajo solo luz: trajo expectativas entre los 115 corredores que serán de la partida. La Quinta Etapa, de la Vuelta Ciclista de Mendoza, comenzó a latir desde temprano en el Polo T.I.C. Godoy Cruz, donde corredores, equipos, organizadores, técnicos y apasionados del ciclismo se congregaron como si se tratara de un ritual. No era una simple largada: era el punto donde la estrategia se encuentra con el coraje.
Por Orlando Pelichotti
Frente a ellos, 136 kilómetros de ruta exigente. Un recorrido que no promete tregua y que obliga a medir cada relevo, cada fuga, cada suspiro. Porque en el ciclismo -como en la vida- no siempre gana el más fuerte, sino el que sabe esperar el instante exacto.
El pelotón rodará con la precisión de un engranaje perfecto, pero también con la tensión de una cuerda lista para tensarse al máximo. La ciudad observa. El asfalto escucha. Y cada rueda deja una huella invisible que solo el viento puede borrar. Las metas intermedias serán puntos de fuego en medio del trayecto:
- Primera Meta Sprint: pasada por meta en el Parque Metropolitano de Mendoza (km 115), donde la velocidad explotará en un duelo breve y feroz.
- Segunda Meta Sprint: segunda vuelta en el Polo TIC Godoy Cruz (Aero Internet), escenario que verá definiciones al límite.
Esta etapa no es solo una antesala: es un filtro. Aquí se desgastan las piernas, pero también se revelan las ambiciones. Cada pedalada es una declaración silenciosa; cada ataque, un desafío al destino.
Uno para todos y todos para uno
Durante la exigente etapa de la Cruz de Paramillo, se pudo ver con claridad la grandeza que encierra el espíritu del ciclismo: la camaradería. En un terreno donde no existían divisiones de equipos ni colores de camiseta, todos se ayudaban mutuamente. Mecánicos de distintos conjuntos colaboraban entre sí y asistían a ciclistas ajenos, demostrando que el respeto y la solidaridad superan cualquier rivalidad deportiva.
El público, a la vera del precipicio, alentaba incansablemente y ofrecía agua a los competidores. Un ejemplo que quedó grabado fue el del chofer de la Radio LV 10, que se detuvo en plena trepada de ripio para ayudar a un ciclista a volver a colocar la cadena. Otro gesto memorable fue el de Leonel Cuni y sus compañeros del equipo de la Municipalidad de Guaymallén, quienes centraron la rueda de un competidor de otro equipo y luego empujaron a los ciclistas de Godoy Cruz hasta que regresaron a su móvil para continuar asistiendo a los suyos.
También lo pudimos ver cuando fueron cruzando la meta, todos los equipos cubrían con frazadas, dada la amplitud térmica y ayudaban a todos para que fueran reponiendo energías y buscando sus móviles, entre ellos el enorme Omar Contreras, querido flaco.
Son ejemplos que muestran que el ciclismo no solo se mide en victorias o tiempos: es pasión, solidaridad y humanidad. Ese es el verdadero espíritu de la Vuelta Ciclista de Mendoza, que celebra con orgullo su 50.ª edición, dejando historias épicas y admirables que trascienden la competencia.
Todo está listo para la Séptima Etapa
La 50ª edición de la Vuelta Ciclista, en sus bodas de oro, regresará al corazón cordillerano como un río multicolor que atraviesa rutas, pueblos y viñedos, pero que sabe que al final lo espera la montaña, paciente y eterna. Serán 160 kilómetros de historia en movimiento, con la gran trepada al Manzano Histórico como juez supremo. Allí, donde la memoria descansa bajo los árboles y la cordillera observa en silencio, los trepadores tendrán la oportunidad de arañar segundos a la general y escribir su propio capítulo.
La largada, prevista para las 15:30, será desde la coqueta Plaza Principal de Pareditas, en el departamento de San Carlos. Desde allí el pelotón buscará la avenida San Martín, girará por Sara de Puebla hasta la Ruta Nacional 40, esa columna vertebral que cose el país de sur a Norte.
Descenderán por Cisterna y el Boulevard San Martín, pasarán por La Capilla, retomarán la RN 40 por calle Independencia y apuntarán al Monumento Rotonda San Carlos Borromeo. El recorrido continuará por Bulevar Quiroga, San Martín (RP 99), RP 92, nuevamente San Martín, la Rotonda de la Virgen, la antigua RN 40 y otra vez RP 92, hasta enfilar definitivamente hacia Tunuyán.
La caravana atravesará su zona urbana por calle San Martín, retomará la RN 40 rumbo a Zapata y tomará la Ruta 88 hacia el oeste hasta la rotonda de Tupungato (Avenida Belgrano). Desde allí, calle Julio Roca (RP 89) hasta El Álamo, luego hacia el este hasta el Corredor Productivo al Sur, RP 94, y finalmente el ascenso final hacia el imponente Manzano Histórico.
Habrá momentos para la velocidad pura y otros para el coraje vertical:
- Primera Meta Sprint (km 74): Parque Las Vías Nicolino Locche
- Segunda Meta Sprint (km 108): Municipalidad de Tupungato
- Meta de Montaña (km 152): Paraje India Muerta
Pero más allá de los puntos y los cronómetros, esta etapa es una metáfora: en llano parece eterna hasta que la ruta se empina. Y entonces, cada pedalada pesa, como una decisión de la vida misma








