Mostriña viene a enamorarnos
El querido personaje creado por María Verónica Ramírez tendrá su muestra en el MMAMM desde el 10 de julio.
Allá por el 2013, en un festival en Lisboa, hizo su primera aparición una encantadora niña monstruo que, con su vestido rojo con lunares cautivó de inmediato a la gente. Monstriña, la creación de María Verónica Ramírez, comenzó así su recorrido en la vida, y unos años después llegó a las páginas del diario Clarín, desde donde terminó de enamorar al mundo.
Esta niña, que no tiene miedo de jugar con los miedos y cuya sombra no huyó como la de Peter Pan, sino que la acompaña, la complementa y juega con ella, llega por primera vez a nuestra provincia, en una muestra que será inaugurada el viernes 10 de julio a las 17 en el Museo Municipal de Arte Moderno de Mendoza (MMAMM).
Más de medio centenas imágenes y espacios interactivos para la participación de chicos y adultos se reunirán en esta muestra del personaje de María Verónica Ramírez, que llega a Mendoza gracias a las gestiones de La Bancaria y la Municipalidad de Capital, y que cuenta con la curaduría de Sabina Villagra, directora del Museo del Barrilete.
Una monstruita para conocer
Monstriña Itinerante, la muestra que trae a este personaje, es la presentación inaugural de un recorrido que pretende visitar la mayor cantidad de provincias posible, una muestra que busca llevar más allá de los límites de Buenos Aires a esta niña que tiene apariciones regulares en el diario Clarín, pero que, ante la desaparición de los diarios en papel, no ha alcanzado la masividad que se merece fuera de los límites capitalinos.
"Como en la primera vez de Monstriña en Mendoza, la muestra está pensada a partir de algunos ejes importantes, uno de los cuales es presentarla y presentarme a mí también y después ver un poco su desarrollo en el tiempo", nos explica María Verónica Ramírez en la previa de la inauguración y mientras monta la muestra en el MMAMM.
Uno de los aspectos fundamentales en la construcción de Monstriña como personaje son los colores, y respecto de esto Ramírez nos dice: "Otro de los ejes fuertes de la muestra está inspirado en un libro de pronta aparición, espero que a fin de año, que tiene que ver con los colores, que son tan importantes en el universo de Monstriña, y que yo digo que ella ha traído el color a mi vida con su aparición. Entonces, está este eje de los colores, porque los colores para Monstriña son la aventura; el azul es la aventura de las noches, o las noches son las aventuras de los azules; los rojos para ella son entrañables, porque ella dice que están hechos de su vestido, y los amarillos están vinculados a las estaciones".
Este aspecto de los colores, nos explica la ilustradora, tendrán su punto fuerte en el espacio interactivo, el que Ramírez ha pensado para que los chicos, pero también los grandes, les pongan forma a los miedos y jueguen con ellos. "Un espacio grande, importante y destacado para la expresión, para que tanto niños como grandes puedan expresarse, para hacer sus propios monstruos, dejar sus mensajes y esas cosas", nos detalla Ramírez.
Monstriña, como ya dijimos, tiene sus apariciones regulares en Clarín, y este es también otro de los ejes en los que se basa la muestra, por lo que, nos explica Ramírez, "hay un par de áreas dedicadas a la actualidad nacional y a la actualidad internacional". Y la muestra se complementa con originales de las ilustraciones, aspecto que interesa al público en general y, especialmente, a quienes se dedican o buscan dedicarse a la ilustración, porque es la manera de conocer la "cocina" de un personaje como este.
Ahí, en los corazones sin edad
Una de las características principales de Monstriña es que, desde su aparición, cautivó tanto a grandes como a chicos, lo que nos habla a las claras de un personaje que, desde la simpleza y desde el juego, llega de igual manera a impactar en un público amplio, sin distinciones de edades, adentrándose, a partir de sus recorridos y de, especialmente, la relación con su sombra, en los miedos.
"Para mí fue una sorpresa que impactara tanto en chicos como en grandes, porque no fue pensado como personaje para ningún público en particular, nunca hubo ninguna intención detrás de eso, así que no puedo decir qué es lo que impacta", reflexiona Ramírez sobre esta característica de Monstriña, y agrega: "Lo que veo es que hay patrones comunes, por ejemplo en los adultos, que muchos dicen que es como si les hubiera despertado el niño interno, que los lleva a algún lugar de la propia infancia, y en muchos casos también han dicho a algún lugar de padecimiento, de amigarse con eso que a lo mejor dolía y estaba agazapado y dormido. Eso ha sido una constante, después todos la tratan con mucho cariño, grandes y pibes. Hay algo que despierta el personaje que produce un efecto muy afectuoso, muy amoroso, que grandes y chicos toman con total naturalidad. Que ella se maneje con tanta naturalidad y empáticamente con sus sombras, sus monstruos, las cosas que naturalmente deberían darnos miedo pero que para ella son su universo, creo que afloja algo en grandes y pibes que, a mí, además de ser una sorpresa, me parece muy hermoso. Pero es lo que me animo a decir, no puedo decir qué enamora, pero lo que veo es que resuena, y resuena un poco en esos lugares. Y después veo que también influye mucho el color, y en el caso tanto de los pibes como de los grandes, su manera de expresar inquietud por los mismos temas que nos preocupan a todos del mundo que estamos viviendo y de un sistema muy cruel, muy desigual, poco empático y creo que con eso nos identificamos mucho".
Monstriña habla poco, pero dice mucho
Monstriña es un personaje que se expresa en sus acciones y en la interacción con lo que la rodea. María Verónica Ramírez ha logrado que esta niña diga mucho, muchísimo más que otros personajes que necesitan de la verborragia (a veces vacía de contenido) para intentar llegar al público.
Y es desde allí, desde el a acción y la ausencia de palabras (desde la ausencia de palabras, no desde el silencio, que quede claro), que Monstriña dice mucho, comprometiéndose con causas históricas y sociales, algo que muchos ilustradores intentan, justamente, evitar.
Monstriña es un personaje que, como otra entrañable niña en la historia de la ilustración y las tiras cómicas argentinas, opina. Y esa opinión a veces no es gratuita.
"En general, sus preocupaciones y las cosas que la afectan son las que nos afectan a muchos, como las desigualdades de este sistema, las crueldades, y ella lo puede manifestar con las herramientas, los elementos de los que dispone, que mayormente son su imaginación, que es la imaginación de una criatura, con lo cual no lo hace con agresividad ni con violencia, sino que lo hace con su propio lenguaje y desde lo que ella conoce. Esto creo que le da cierta impunidad en el sentido de que lo hace desde una mirada de la infancia, no infantil, pero sí desde una niñita que no supera los siete u ocho años", explica Ramírez, quien también reconoce que esto las lleva, a ella y a Monstriña, a ser objetivos de haters, pero de inmediato agrega: "Tenemos que lidiar con eso, pero siempre es más importante promover opciones de empatía, de amistad, de paz de generosidad, de identidad, de respeto y de reconocimiento de quiénes somos y por qué lo somos, que dejar de hacerlo porque a quien esté de turno o quien esté mirando piense en otra cosa y se dedique a responder con violencia".
"La gran mayoría de los mensajes que recibimos siempre son de mucho cariño", concluye.
Así llega a nuestra provincia Monstriña Itinerante, la muestra que se inaugura el viernes 10 de julio a las 17 en el MMAMM y que nos ofrece la oportunidad de conocer a esta niña y su universo amoroso.








