Hablar Bonito: El proyecto que transforma la convivencia escolar desde el lenguaje

Frente al avance de la hostilidad y la agresión verbal en los adolescentes, la docente Marianela Bione, de la escuela 4261 presidente Alfonsín, diseñó una propuesta pedagógica que premia la amabilidad y deconstruye el insulto cotidiano. Una idea simple pero profunda que busca generar un cambio cultural real y trascender las aulas.

Fede Fayad
Licenciado. Comunicador Social, Docente, Periodista. Maestrando. Prensa institucional en Colegio Universitario Central y en Magisterio. Co-Propietario de Agencia Fogón: producción audiovisual, prensa y Redes Sociales.

Marianela Bione es autora de una iniciativa que cambió la vida de la comunidad educativa de la escuela donde trabaja.

Las palabras tienen un enorme impacto. Pueden herir o pueden ayudar, excluir o incluir, destruir vínculos o fortalecerlos. En una época donde la comunicación suele estar mediada por el insulto rápido o las agresiones, sobre todo en redes sociales, el aula se convierte muchas veces en el reflejo de esa realidad. Ante este diagnóstico, la docente Marianela Bione decidió proponer una alternativa transformadora: el Proyecto "Hablar Bonito".

Según contó a Diario PORTADA, esta propuesta educativa - que recientemente recibió distinción legislativa por parte del diputado Matías Montes- nace con el objetivo de fortalecer la convivencia escolar mediante el uso consciente y respetuoso del lenguaje, promoviendo el respeto, la empatía y la resolución pacífica de los conflictos.

Marianela Bione autora de "Hablar Bonito", una iniciativa que cambió la vida de la comunidad educativa de la escuela 4261 presidente Alfonsín.

Marianela Bione autora de "Hablar Bonito", una iniciativa que cambió la vida de la comunidad educativa de la escuela 4261 presidente Alfonsín.

La propuesta parte de la base de que los estudiantes reflexionen sobre el valor de sus palabras y aprendan a elegir una comunicación basada en la amabilidad.

Dijo la docente agregando que pronto sacará un libro donde se da cuenta de todo lo vivido en este proyecto.

Además agregó que para darles reconocimientos a los estudiantes -premios- se acercó a los locales comerciales de la zona para contarles de la propuesta y obtener de ellos alguna colaboración.

"Conseguí en un gimnasio entrenamientos gratuitos personalizados y también unas fundaciones nos donaron premios. Por ejemplo, los kioscos nos daban vouchers, y otros comercios también. Comprendieron que si los chicos tienen buen comportamiento también los beneficia a ellos", destacó.

El registro diario de la empatía

Para lograrlo, "Hablar Bonito" utiliza un sistema de seguimiento cotidiano en el que se involucra todo el equipo docente. Cada profesor cuenta con una planilla donde registra las conductas comunicacionales de sus estudiantes mediante una simbología muy clara.

Para Bione, el objetivo es prevenir las situaciones de bullying antes de que sucedan.

"Hablar Bonito" nace con el objetivo de fortalecer la convivencia escolar mediante el uso consciente y respetuoso del lenguaje.

"Hablar Bonito" nace con el objetivo de fortalecer la convivencia escolar mediante el uso consciente y respetuoso del lenguaje.

"Una de las cosas que observé en el colegio antes de arrancar con esta iniciativa es que había muchas situaciones de violencia, que siempre estaban precedidas por situaciones de violencia verbal.

La idea de este proyecto es prevenir esas situaciones, porque muchas veces no hay motivos reales de llegar a la violencia física", remarcó. Así, cuando un alumno utiliza palabras amables, demuestra empatía, resuelve un conflicto dialogando o tiene un gesto positivo hacia un compañero, recibe un corazón. En cambio, cuando recurre a insultos, burlas, agresiones verbales o faltas de respeto, se registra una cruz.

"El objetivo de este registro no es castigar ni punir a los chicos. Por el contrario, busca ser un espejo para que los propios estudiantes tomen conciencia de cómo se comunican y puedan mejorar día a día, evaluando los avances y las dificultades de cada curso", dijo la docente Marianela Bione.

Gustavo Trentacosta de 5to 4ta, ganador del proyecto Hablar Bonito destacó que si bien no le cuesta cumplir con la propuesta: "Es un proyecto que da muchos premios y eso te motiva, hace que haya menos bullying. Y con la experiencia de mis compañeros, ha ayudado mucho, porque antes se trataban mal o no se podía dar clases porque todos gritaban. Ahora ha cambiado un montón, hay respeto".

Metas colectivas y cambio cultural

El valor del proyecto radica también en su enfoque comunitario. Los cursos participan de desafíos y metas colectivas. A medida que logran una mayor cantidad de corazones y disminuyen las cruces, obtienen distintos reconocimientos y premios simbólicos, reforzando positivamente las conductas de buen trato. De esta manera, el respeto deja de ser solamente una norma escolar abstracta para convertirse en un hábito cotidiano construido entre todos.

Enzo Troncoso, otro estudiante de la institución que hace tres años participa de la propuesta, indicó que si bien al principio no les llamaba la atención a los estudiantes y no se reconocía la importancia del proyecto y de no hacer bullying, eso cambió con el paso del tiempo.

"Con actividades planificadas con la profesora, muchos aprendieron el valor del respeto, de la empatía, de hacer sentir bien a un compañero o a un profesor. Este proyecto deja enseñanzas muy valiosas, es fundamental respetar las diferencias, apoyar a quienes lo necesitan y trabajar juntos para que la escuela sea un lugar seguro para todos".

Desarrollo de habilidades

Más allá del sistema de registro, "Hablar Bonito" busca desarrollar habilidades socioemocionales, fortalecer la autoestima, mejorar la convivencia escolar y brindar herramientas prácticas para resolver conflictos mediante el diálogo, promoviendo valores como la solidaridad, la inclusión y la responsabilidad.

El propósito final es que esta forma de comunicarse trascienda las paredes de la escuela y llegue a las familias y a la comunidad, demostrando que una sociedad más respetuosa puede comenzar con algo tan cotidiano como elegir bien las palabras.

"Se les ha hecho un hábito tratarse bien. Eso es muy lindo. Una estudiante me contaba que se dio cuenta que cuando empezó a saludar a todos, se sentía mejor.

Parece una locura pero cambió el ambiente. Tratarse bien cambió la escuela", cerró.

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