Aprender sin fronteras: de construir ciudades en Minecraft a recorrer el país

Ivana Morelatto (52) piensa sus clases de la Escuela Ernesto Perez Cuesta para que sus estudiantes aprendan espacios geográficos proyectando ciudades sustentables. Gracias a esto logran romper barreras socioeconómicas viajando por distintos puntos de Argentina. Piden colaboración para seguir viajando.

Fede Fayad
Licenciado. Comunicador Social, Docente, Periodista. Maestrando. Prensa institucional en Colegio Universitario Central y en Magisterio. Co-Propietario de Agencia Fogón: producción audiovisual, prensa y Redes Sociales.

Ivana Morelatto, tiene 52 años. Es Profesora y Licenciada en geografía, egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo. Desde hace casi 30 años ejerce la docencia: su vocación. En las últimas dos décadas forma parte de la comunidad educativa de la Escuela Ernesto Pérez Cuesta, escuela de gestión estatal, ubicada en el barrio Santa Ana de Guaymallén, en donde continúa acompañando el aprendizaje de los estudiantes y generando nuevas formas de aprender.

Actualmente, coordina 3 de los 5 proyectos que se desarrollan en la escuela: Minecraft for Education: construcción de una ciudad sustentable (primer año); Viajeros del Aprendizaje (tercer año) y Pasaporte al Conocimiento (cuarto año). Es una de las seis finalistas del concurso nacional "Docentes que Inspiran".

Por Federico Fayad | @fede_fayad

Ivana Morelatto (52) es una docente que decidió transformar la enseñanza de la geografía a través de una propuesta pedagógica disruptiva. En sus clases, los estudiantes aprenden de espacios geográficos proyectando ciudades sustentables en el videojuego Minecraft y logran romper barreras socioeconómicas viajando por distintos puntos de Argentina.

Ivana Morelatto es Profesora y Licenciada en geografía.

Ivana Morelatto es Profesora y Licenciada en geografía.

En esta entrevista para Diario PORTADA detalla cómo el aula se convierte en un espacio flexible de trabajo, el impacto profundo de estas experiencias en las trayectorias de vida de los jóvenes y el desafío constante de innovar en la escuela pública frente a la falta de recursos.

Ivana, implementás una propuesta pedagógica disruptiva donde tus estudiantes aprenden geografía construyendo ciudades sustentables a través de Minecraft. Desde el enfoque del aprendizaje basado en juegos, ¿cómo se transforma el aula cuando el videojuego deja de ser un mero entretenimiento y pasa a ser la herramienta central para pensar el espacio geográfico?

El aula se transforma cuando los dispositivos dejan de estar prohibidos y los juegos toman sentido al llenarse de contenidos. Pasa a ser el espacio en dónde los aprendizajes se vuelven significativos desde un lugar de interés propio de la edad y más aún cuando el juego elegido es uno de sus preferidos.

Los conceptos geográficos interactúan todo el tiempo con los de las otras materias tanto en el entorno virtual como en las aulas. Por ejemplo, para llegar a construir la ciudad, trabajamos escala desde matemática y geografía de manera conjunta. Ambos profesores acompañan a los estudiantes para elaborar el plano de la ciudad en el mismo momento en la misma sala. El plano será el elemento clave para poder comenzar la construcción. Llega el momento debuscar las problemáticas ambientales con sus soluciones sustentables, y entonces, es cuando la geografía trabaja con Ciencias Naturales, por ejemplo. El aula se vuelve un espacio flexible de co-trabajo. Es así como los estudiantes aprenden en un proceso recíproco, volviéndose mucho más rico.

Además de la virtualidad y gracias a la solidaridad tus alumnos han logrado viajar y recorrer distintos puntos del país. Pensando en el contexto socioeconómico de muchos jóvenes de nuestras escuelas, donde las posibilidades de conocer más allá de su propia ciudad o provincia suelen ser nulas o muy acotadas, ¿qué significa abrir esa ventana al mundo real y cómo impacta el territorio en sus trayectorias de vida?

Significa derrumbar fronteras. Al decir derrumbar fronteras, me refiero no solo a barreras económicas, sino también a los límites emocionales asociados al temor a lo desconocido. Al superar estos obstáculos, presenciamos una verdadera transformación: los estudiantes desarrollan su autonomía, despiertan el interés por descubrir nuevos horizontes y buscan transmitir a sus familias todo lo aprendido, motivándolos a vivir las mismas experiencias.

Ivana Morellato piensa sus clases de la Escuela Ernesto Perez Cuesta para que sus estudiantes aprendan espacios geográficos proyectando ciudades sustentables.

Ivana Morellato piensa sus clases de la Escuela Ernesto Perez Cuesta para que sus estudiantes aprendan espacios geográficos proyectando ciudades sustentables.

Como parte de esta vivencia enriquecedora, se fortalecen de manera significativa los lazos interpersonales, afianzando la cohesión entre pares y afianzando un vínculo pedagógico profundo y afectuoso con sus docentes. La geografía transforma, y cuando se experimenta en primera persona, ¡la mirada de los jóvenes sobre el mundo cambia para siempre!

Cuando los chicos se enfrentan a estos entornos -ya sea proyectando una ciudad ideal en la pantalla o conociendo geografías lejanas en los viajes-, se ponen en juegorealidades totalmente impensadas para su cotidianeidad. ¿Qué reflexiones te comparten en esos momentos de descubrimiento?

La mayoría de las veces sus reacciones me sorprenden. Primero, ver las caritas de ansiedad de los estudiantes que ingresan a la escuela y escuchar la pregunta reiterada: "profe, profe, ¿cuándo vamos a comenzar con el proyecto?". Hasta que por fin llega ese momento tan esperado y los embarga la felicidad de estar "jugando a Minecraft en la escuela". Ni hablar de cuando se acercan y te dicen: "profe, ¿a vos se te ocurrió esto? Mi mamá no tiene idea de este juego, ¿y vos sí?". Sin dudas, la más llamativa de las expresiones que he recibido sobre el uso del juego fue: "Es la primera vez que alguien pensó en cómo nos gustaría aprender".

Con respecto a los viajes, es otro capítulo aparte. Poder observarlos y acompañarlos en momentos tan especiales como subir por primera vez en su vida a un avión, verlos asombrarse frente a un imponente paisaje como un glaciar, disfrutar de la inmensidad de un bosque de alerces o sorprenderse por la magnitud de una gran ciudad como Buenos Aires, son experiencias que me llenan el alma.

Aprender sin fronteras: de construir ciudades en Minecraft a recorrer el país

Luego de experimentar estas vivencias, el mejor de todos los reconocimientos que puedo tener como docente es ser interceptada por los estudiantes que vienen a abrazarme cuando cruzo el patio, a decirme que me quieren y a preguntarme: "profe, ¿a nosotros cuándo nos toca viajar?".

Algunos comentarios de alumnos y exalumnos:

La profe Ivana, es una docente que inspira siempre a un cambio, siembra en sus estudiantes la idea de que los sueños y las metas son posibles, que el cambio está ennosotros y se logra paso a paso.

- Flor, exalumna.

Aprender sin fronteras: de construir ciudades en Minecraft a recorrer el país

Una profesora que encontró la forma que sus alumnos no solo se interesen por la materia sino que también la disfruten. Una profesora que invirtió tiempo y que puso a trabajar su creatividad en función de sus alumnos.

- Margaret, exalumna.

Y aún fuera del aula, cuando viaja con nosotros tiene esa magia de hacer que lo más simple se vuelva increíble, de volver cualquier lugar un hogar y hacer que conocimientos del aula se vuelvan recuerdos de toda la vida... el mundo se hizo más grande y más bonito desde que aprendí a verlo con sus ojos.

- Aymi, alumna de 5° año.

"Hay que animarse al cambio y somos los docentes los verdaderos motores de esa transformación."

"Hay que animarse al cambio y somos los docentes los verdaderos motores de esa transformación."

¡Qué más puedo agregar! Alegría y felicidad son los sentimientos que me embargan cada vez que me brindan estas muestras de afecto.

Este tipo de experiencias significativas no sólo modifican la vivencia escolar cotidiana, sino que muchas veces actúan como un punto de inflexión. ¿Has notado que estas prácticas funcionan como un trampolín para que los estudiantes comiencen a proyectarse en estudios superiores o universitarios que antes veían lejanos o ajenos?

Sí, realmente muchos han comenzado a proyectar sus vidas pensando en la universidad o en una carrera terciaria, sobre todo luego de haber vivido la experiencia de ser estudiantes universitarios por un día.

En un trabajo coordinado con la Facultad de Filosofía y Letras y la carrera de Geografía, invito a los estudiantes de cuarto año a ser "Geógrafos por un día". Cada uno llega en ómnibus al comedor universitario, almorzamos ahí y luego asistimos a una tarde de cursado en la facultad.

Es en ese momento cuando visualizan que ellos también pueden llegar a la universidad. De hecho, esta vivencia ha inspirado a varios de ellos a continuar sus estudios superiores.

Para llevar adelante proyectos de esta magnitud, la tecnología, la disponibilidad de recursos y el apoyo logístico o el financiamiento por parte del Estado no son detalles menores. Desde tu perspectiva, ¿qué rol juega el Estado en garantizar que la innovación pedagógica no dependa exclusivamente del esfuerzo heroico o individual del docente, y cómo se gestiona ese equilibrio entre los recursos disponibles y las necesidades reales del aula?

Si bien existe el aval por parte del Estado para la implementación de proyectos pedagógicos innovadores, la asignación de recursos resulta insuficiente para su sostenimiento efectivo. La infraestructura digital actual presenta serias limitaciones -como una conectividad wifi deficiente para el uso de plataformas educativas (Flexflix y proyectos propios de la escuela) y una cantidad de 30 netbook para una matrícula de 900 estudiantes.

En este escenario, la viabilidad de las iniciativas depende casi íntegramente de la autogestión comunitaria encabezada por los docentes que coordinan los proyectos y sus equipos de trabajo. El financiamiento de licencias de Minecraft y la cobertura de costos de viajes de estudio se sostienen mediante actividades de recaudación de fondos (sorteos, elaboración de tallarines, lavado de autos, bingos, ferias, etc.). A pesar de estos esfuerzos colectivos, las dificultades económicas persisten, impidiendo la participación de la totalidad de los estudiantes.

Por último, sabiendo que innovar en la escuela pública demanda vencer resistencias y sumar voluntades, ¿qué consejo le darías a otros profesores de geografía o de otras áreas que quieren inspirarse en lo que has hecho pero no saben por dónde empezar?

Les diría que no esperen el momento perfecto, ni recursos extraordinarios para dar el primer paso. La innovación en la escuela pública nace de las carencias, la vocación docente y de la capacidad de conectar los saberes con la vida cotidiana.

Hay que animarse al cambio y somos los docentes los verdaderos motores de esa transformación.

Pero lo más importante es entender que esta tarea no se logra en soledad: hay que formar equipos de trabajo. ¡Nadie se salva solo! Para vencer resistencias y sumar voluntades, el secreto está en contagiar el entusiasmo a los colegas e involucrar a las familias. Cuando la comunidad ve el impacto transformador y la alegría con la que los jóvenes aprenden, las resistencias se convierten en apoyo.

Quienes deseen colaborar con la docente y con las propuestas que se implementa en la escuela Ernesto Perez Cuesta pueden comunicarse con Ivana a través de su Instagram: estacion_geografia o su mail: ivanamorelatto@gmail.com

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