Las fuentes  y la contaminación informativa ponen en peligro a toda la sociedad. Sea por alteración u omisión.

En vano intentamos alguna respuesta de parte del Gobierno en relación al tema que vuelve a poner de relieve la mala información.  Podemos ser categóricos: negligencia o intención aviesa en torno a la Comunicación de la situación en Mendoza con la Pandemia.

Nadie se muere en las vísperas, pero tampoco el día posterior.

A propósito de la mujer que falleció ayer por Covid 19 (45 años)  y que no fue incluida en el Parte correspondiente, nos comunicamos con el Dr. Juan Carlos Videla, especialista en Emergencias y titular de la Clínica A MANO, lugar en el que se produjo el deceso, decimo octava víctima fatal en Mendoza.

Consigna el médico que además de cumplir con la atención clínica, terapéutica y hospitalaria, recordando que la paciente había sido internada el 17 de julio y que fuera derivada al otro día a la sala de Terapia Intensiva, una vez constatado el lamentable desenlace, dieron cuenta tal como indican los protocolos sobre el deceso. Esto indica que, efectivamente, ha sido el Ministerio de Salud quien no dio a conocer este caso cuando ocurrió sino un día después.

La desinformación producida por los responsables del gobierno provincial provocó que cinco legisladores elevaran un pedido de informe al respecto. Romano, Galdeano, Vadillo, Ilardo y Gómez, reclaman por información veraz del Ministerio de Salud. No sólo plantean este ocultamiento –de la víctima fatal 18- sino además en torno a la “reestructuración” súbitamente anunciada desde esa cartera, en la que Epidemiología no tenía rango de Dirección, según explicó el renunciante Rubén Cerchiai, quien fuera coordinador de las acciones pertinentes durante esta pandemia.

En la entrevista mantenida con el Dr. Videla, también pronunció su preocupación por otro caso. Un paciente de 68 años, internado debido a ser positivo de Covid 19, no respeta las normas ni protocolos. Se ha escapado en más de una ocasión, y según entienden, eso pudo provocar el contagio de personal sanitario de la clínica. Esta situación –tal como nos explica el médico director de A MANO- excede las capacidades de cualquier establecimiento sanitario, y pide a las autoridades, a través del Dr. Sagaz, que se tomen cartas en el asunto y se responsabilicen, ya que debería ser el Estado quien brinda garantías tanto a pacientes como a los propios prestadores de salud, que se ven  en una situación de riesgo insólita y obviamente no cuentan con la potestad de impedir las conductas impropias y temerarias