La decisión quedará en manos de la Historia, pero mientras seamos testigos de una parte de ella, el año 2020 obtendrá para nosotros y nuestra vidas, un capítulo que difícilmente resulte dulce, como el pan que compartimos en éstas épocas del año

Sin dudas la muerte de Diego Armando Maradona le asignó la más dramática característica, aunque muchos (y muchas) hayamos sufrido pérdidas irreparables, de esas que nos quitan vitalidad, la del 10 fue como el corolario. Casi como síntomas del Covid 19, actor fundamental en esta saga, parece que hemos perdido el gusto, el olfato y el ánimo necesarios para afrontar los desafíos que no se detienen aunque estemos confinados.

La situación de la ARGENTINA es crítica. Cuándo no. Esta vez agravada por la Pandemia y las mezquindades. Entre estas últimas podemos incluir a los Consultores y sus sesudos trabajos de investigación, de los que podemos inferir sin demasiada perspicacia los objetivos de publicarlas. Ejercer presiones, manipular y/o recibir alguna contraprestación. Si leemos el trabajo de manera secuencial y nos atrevemos a llegar hasta el final podremos concluir con mayor claridad

Según la descripción metodológica, la colecta de entrevistas fue en los últimos días de noviembre, abarca (representa) a la opinión de personas de todas las regiones de la provincia Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires  y respeta las cuotas según distribución demográfica ( intervalos etarios, sexo, posición económica, social, educativa)

Trata temas disímiles pero siempre vinculados a la cuestión política y coyuntural. Y en la mayoría de las consultas, indaga sobre las posiciones actuales, las percepciones de hoy, las valoraciones del momento.

Cuando leemos la filmina 12 del power point que circula Giacobbe & Asociados S.A., vemos no sin sorpresa según este trabajo- que el sector de la sociedad que se pronuncia en contra de la ley de la interrupción voluntaria del embarazo es arrasadora. 60% de los entrevistados y entrevistadas tiñen de celeste el panorama. Algo que contrasta de manera rotunda con lo que se ha podido recoger de otros trabajos y lo que podamos deducir inclusive en los ámbitos más próximos. Pero siempre podremos encontrar una explicación. No me refiero a que ese porcentaje que exhibe Giaccobe responda a una verdadera expresión social, sino que publicar esto, de dudosa rigurosidad, es coincidente con la historia y pretensiones que podremos auscultar simplemente abriendo el placar del pasado reciente.

Así como negar la realidad no nos disminuye el dolor, gestar distorsiones, acentuar sesgos y promover popularidades poco creíbles, dudo que colabore en el prestigio que debiese perseguir un consultor. Deduzco que esto replica las conductas de algunos periodistas, quienes prefieren dar rienda suelta a sus emociones más primitivas e intereses materiales por encima del mínimo decoro para respetar sus propias trayectorias o acaso honrar la profesión.

Además de las hipótesis resultadistas, es notorio cómo se fuerzan las circunstancias para que aparezcan en estos sondeos nombres de personajes que pretenden instalarse (el caso de Yamil Santoro nos exime de más explicaciones)

Pero lo peor, está por venir

En una de las páginas, aparece una pregunta en donde la sorpresa le cede su lugar al fastidio intelectual. Dos mil quinientas personas (al menos y según dicta la ficha técnica) fueron sometidas a un interrogante que se asemeja más a una invitación que a una duda. Caos, miedo, amenaza, irritación, y algo de lo que sólo se puede ocupar alguien con vocación de introducir desesperanza. ¿ qué pasará en las proximidades de la Navidad?. Las opciones que propone el estudio no son desde las genuinas respuestas de los consultados, sino inducidas. ¿Habrá disturbios sociales? ¿o sólo marchas?.

De ninguna manera consideramos que los análisis merecen una dosis de «buena onda», y mucho menos de distorsión para que aliente al paciente, pero dar como resultado preliminar que la muerte es inexorable, inevitable y que suele no avisar, se aleja de lo recomendable para la salud psíquica de cualquiera, y de alguna manera puede precipitar una consecuencia que nadie aspira.

Afortunadamente para quienes suelen ser más sensibles a las encuestas que a la propia y palpable realidad; a quienes creen acríticamente en los pronosticadores sociales, esos  quienes anticipan de modo categórico conductas, acciones y comportamientos de las personas, esos, también tienen historia. Y revisar esa historia puede develar con mayor claridad no lo que ocurrirá en el futuro, sino lo que esos personajes pretenden que ocurra.

Inevitable acudir a revisar cuáles fueron los cálculos que publicaron estos que hoy invaden los medios con definiciones que cuando no preocupan, asustan.

Vemos en esa captura qué decía esta misma consultora previamente a las elecciones de 2019. Innegable que lejos están de poder prever alguna situación política de importancia, con la seriedad y severidad que requiere.

Los impactos de la Pandemia, la histórica inoperancia de algunos dirigentes, la indolencia de los que defienden con extraño énfasis las fortunas ajenas, son antecedentes que conspiran contra el combate a la pobreza. Convalidar operaciones, esconder quién paga para que se digan ciertas cosas y con o sin disimulo estimular el odio, jamás van a contribuir para alcanzar los propósitos colectivos de una Nación. Lugar que para que sea tal, debe no sólo contener si no además contemplar las necesidades y expectativas de todas y de todos.