Días atrás, se daba a conocer la noticia de que el Tribunal de Casación Penal bonaerense declaraba prescripta la causa que investigaba a dos sacerdotes, y un profesor de informática por abusos sexuales y corrupción de menores hipoacúsicos, en el Instituto Próvolo de La Plata.

Los investigados eran los sacerdotes Nicola Corradi, detenido en Mendoza por delitos similares cometidos en el Próvolo de esa provincia; Eliseo Pirmati, quien fue localizado en un asilo en Italia y cuya extradición se había pedido; y José Brítez, profesor de informática del Instituto Próvolo, ubicado en las calles 25 y 47 de La Plata.

Según la investigación fiscal penal, los tres hombres abusaron de al menos 5 niños hipoacúsicos internados en ese establecimiento, a los que además golpeaban, imponían fuertes penitencias y sometían a servidumbre.

La medida fue resuelta por la Salta Tercera del Tribunal de Casación Penal, al afirmar que «en el presente caso no opera la exclusión de prescripción»

Familiares de las víctimas en Mendoza, también evidenciar su malestar con la decisión judicial, y brindaron su apoyo a los damnificados en La Plata.

Estos jueces, una vez más, han decepcionado no sólo a las víctimas, sino a toda una sociedad que necesita confiar en una Justicia justa, oportuna y expeditiva.

Por otra parte, la Confederación Argentina de Sordos (CAS) EXIGE Y RECLAMA, la reactivación inmediata de la causa judicial, cuyo uno de los imputados era, Nicola Corradi, condenado por abuso sexual, en la provincia de Mendoza.