Por: Fernando Cascino

Mayra Gómez docente integrante de la Asociación Civil “ABUME”, nos cuenta como esta entidad social viene a saldar una deuda para con los que sufren maltrato o violencia tanto escolar como familiar.

ABUME tratará la lucha contra el bullying, son pioneros en Mendoza,  en tratar una problemática que tiene consecuencias muy fuertes y que no se trata bien en la sociedad, ni en el estado. «Nuestra asociación viene a estrechar un nexo entre las escuelas, los barrios y las personas que sufren de bullying, queremos ser la voz, poder prevenir y promocionar, además de tratar esta problemática».

Cada vez es más grande el porcentaje, tanto de víctimas como de agresores, donde el maltratador social se ha potenciado en una conflictividad social muy presente hoy. Ahí es donde se pretende ser un puente entre las entidades de educación deportivas y sociales, para ello contamos con un equipo interdisciplinario para afrontar esta realidad.

El bullying existe en todos los ámbitos, en los clubes deportivos existe discriminación, acoso y maltrato, uno quizás no lo advierte y es ajeno a lo que ve, y hasta esta presente en los amigos del barrio la situación. Se naturaliza la violencia y el acoso, cada vez hay más indiferencia social que arma un combo muy peligroso.

«No tenemos respuesta de la escuela y de la familia, aquí sufre tanto la victima como el victimario, no podemos dar la espalda a este padecimiento, estamos hablando de chicos que dejan de estudiar, hay suicidios, y no se trata este tema como corresponde. ABUME, viene a tratar de hablar y tartar este tema en la provincia.»

«El estado a nivel nacional, cedió la regulación a cada provincia, donde la mayoría de las provincias regularon esta situación. No es el caso de Mendoza que nunca tomó una legislación al respecto, durante el 2017 se presentó un proyecto de ley, pero no tuvo una resolución, y la provincia esta en deuda con esta situación que afecta a muchos niños y adolescentes.

El problema radica que cuando nos toca ser victimas de bullying, no tenemos a quien recurrir, y a quien recurrimos no tiene las herramientas para ayudar. Además, en las escuelas hay una tendencia a ocultar esta situación de acoso y maltrato, si bien en las jornadas institucionales se pregunta sobre el tema, vemos que es mas que todo un paso formal y no de resolver. Generalmente la respuesta de la escuela es que no existe esta problemática, quizás para no bajar la cantidad de matricula o promocionar mal a la escuela en sí, hay como un temor de hablar de bullying y los chicos a veces se deben ir de una escuela por no tratar el tema.»

ABUME cuenta con un equipo con psicólogos, abogados y psicopedagogos, que van a apoyar a las víctimas, y además de promocionar a través de las redes sociales, para esto cuentan con un área de jóvenes que, desde un lenguaje mas adolescente, puedan concientizar en formatos que le lleguen a este público de jóvenes que consume mucho las redes sociales.

«La inclusión social se relaciona directamente con lo que realizamos desde ABUME, buscamos que la sociedad sea inclusiva, donde nada sea motivo para acosar y maltratar. La discapacidad es uno de los problemas que activa el maltrato o bullying, tenemos que tener conciencia social inclusiva y responsable, donde podamos ponernos en el lugar del otro, donde veamos que somos todos distintos, pero todos igual ante el acceso y al derecho de posibilidades. Desde la escuela necesitamos una educación emocional, que sirva para prevenir, desde este punto de vista hay una deuda desde lo social y desde el estado.»