En Mendoza, después de alguna resistencia por parte de la coalición que gobierna la provincia, por fin se habilitaron cinco lugares para que los residentes de la república Plurinacional de Bolivia habilitados puedan votar.

Los ciudadanos y ciudadanas de Bolivia residentes en Mendoza podrán votar este domingo en las elecciones generales del país vecino. Un total de 142 173 bolivianos y bolivianas están habilitados para votar en Argentina, para lo cual se dispusieron 77 escuelas públicas en 16 provincias y en la Ciudad de Buenos Aires. En Mendoza, tras el pedido al Gobierno provincial, que incluyó una movilización a la sede del consulado por parte de residentes bolivianos, se habilitaron cinco puntos para sufragar: en Ciudad, Maipú, Luján de Cuyo, San Carlos y San Rafael.

Así lo confirmó Francisco Navajas, que fuera cónsul del Estado Plurinacional de Bolivia en Mendoza hasta el golpe del año pasado. Este domingo, Bolivia elegirá presidente y vicepresidente, y renovará las dos cámaras de la Asamblea Legislativa Plurinacional. En el primer caso, el candidato ganador debe alcanzar el 50 % de los votos o el 40 % con una diferencia de al menos 10 puntos porcentuales con respecto al segundo.

Los resultados en Argentina pueden ser cruciales para el cómputo final, ya que las personas habilitadas para votar representan alrededor del 2 % del padrón boliviano total y, según informó el Consulado General de Bolivia en Argentina a Télam, en general «vota entre el 65 y el 70 %» de los residentes. Del padrón habilitado en Argentina, más del 75 % (107 203 personas) se concentra en la región del AMBA (Capital Federal y el Gran Buenos Aires), y podrá emitir su voto en 40 escuelas públicas en toda la provincia de Buenos Aires.

Además, habrá centros de votación habilitados en Mendoza (5), Jujuy (7), Córdoba (5), Salta (4), Santa Cruz (5), Chubut (2) y Santa Fe, Río Negro, Corrientes, La Rioja, Neuquén, San Juan, San Luis, Tucumán y La Pampa (1), según información del Órgano Plurinacional de Bolivia. El Consulado General de Bolivia en Argentina explicó que este año se amplió el número de escuelas habilitadas para votar (fueron 49 en las elecciones anuladas de octubre de 2019) para evitar grandes aglomeraciones, en el marco de la pandemia.

Las elecciones generales de Bolivia no solo buscan renovar las autoridades del país, sino también cerrar la crisis política e institucional que estalló el año pasado. Esa crisis derivó en la anulación de la victoria presidencial de Evo Morales y en un golpe de Estado que lo derrocó y lo forzó a mantenerse hasta hoy en Argentina, en medio de un clima de violencia, represión estatal y mucha movilización en su nación.

Desde PORTADA nos pusimos en diálogo con Penélope Moro, militante de AbdaYala (organización feminista y que vela por los derechos raciales de comunidades indígenas de Bolivia) y periodista muy allegada a la comunidad boliviana. Dejemos que ella explique la situación en el país vecino, y porqué está tan hermanada a su causa:  “Durante el gobierno de Añez que dispuso el golpe de estado que se puso en marcha el 9 de noviembre del 2019, y que se terminó consumando el día 10, cuando Evo Morales deja el país, se han percibido innumerables violaciones  los Derechos Humanos: una de ellas, empiezo por algo que me toca muy de cerca que es la muerte de mi hermano (Sebastián Moro) que se está investigando como un ataque a la libertad de expresión y un amedrentamiento a la prensa. Sebastián es atacado antes de que se efectúe el golpe, el día 9. A partir de allí hubo ataques e incendios a medios populares, gran cantidad de periodistas exiliados, listas negras, intervenciones mediáticas, periodistas presos (uno de ellos Facundo Morales, periodista argentino, que todavía está preso en el penal de Chonchocoro, enviado a cubrir el clima poselectoral que era de suma violencia), hubo torturas a funcionarios del MAS, incendios en casas de los funcionarios, un sin número de violaciones a los Derechos Humanos. También la discriminación racial, la quema de whipalas, los ataques a las “mujeres de pollera” que son las indígenas por parte de fuerzas militares. Todo esto ha sido constatado y denunciado en el seno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”, además especificó que todo esto “se ha denunciado en el seno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en la Relatoría para la Libertad de Expresión de Derechos Humanos en el seno de la Organización de Naciones Unidas, y en la Defensoría del Pueblo en Bolivia”.

En 2018 Sebastián  Moro, periodista mendocino, se mudó a Bolivia y empezó a cubrir los principales temas de Derechos Humanos y la actividad rural en el país plurinacional. A partir de las elecciones bolivianas del 20 de octubre, empezó a colaborar con medios argentinos. El 10 de noviembre publicó su última nota titulada «Un golpe de estado en marcha en Bolivia», cuando muchos periodistas le esquivaban a la definición de lo que estaba pasando. Sus familiares destacan su fuerte compromiso por los derechos humanos y las causas sociales. «Él es un periodista del pueblo. Tenemos que hacer memoria para honrar su legajo, porque su trabajo es infinito», recordó Raquel Rocchietti, madre del muchacho en notas a medios nacionales. “Mi hijo denunció al golpe de Estado en Bolivia y murió a los pocos días de una forma muy sospechosa”, repetía una y otra vez Raquel. El periodista falleció el 16 de noviembre, seis días después de la toma al Palacio de Quemado. Por diversos indicios, sus familiares sospechan que fue golpeado y torturado en los días previos a sufrir el ACV que le provocó la muerte. Por ello la marcha que organizaron sus familiares en Bs As el año pasado en reclamo por el esclarecimiento de los hechos. Al reclamo también se sumó el pedidio de libertad de Facundo Molares, el fotógrafo que fue detenido por el gobierno de facto de Janine Áñez mientras estaba internado. Facundo Molares Schoenfeld llegó a Santa Cruz de La Sierra para trabajar como reportero gráfico. Por una insuficiencia renal, debió ser hospitalizado en estado de coma inducido. Mientras permanecía internado en grave estado, personal policial presentó una orden de detención por su presunta participación en el bloqueo de un puente. Su padre Hugo Molares ha relatado a distintos medios argentinos el calvario que vive Facundo, quien permanece detenido en la cárcel de Chonchocoro. También lamenta que apenas pudo ver a su hijo 15 minutos, antes de permanecer 25 horas demorado en una comisaría junto a su actual pareja. Y antes de tener que abandonar el país bajo la amenaza de ser «masacrado”.

Penélope Moro nos comenta: “Se ordenó un reempadronamiento a partir del Golpe de Estado con una intención mediática más que nada. Pues las elecciones no se cumplieron, hubo tres anulaciones a las elecciones generales para que se reestablezca el orden democrático en Bolivia, y esas tres elecciones se suspendieron, llegando a estas elecciones que se van realizar el 18 de octubre, lo que se logró gracias a la lucha del pueblo. Como estrategia hubo todo un reempadronamiento para confundir y crear caos en el voto exterior, así como también otras estrategias hacia adentro de Bolivia para complicar el desarrollo de los comicios”. A lo que agrega: “Desde el Tribunal Electoral Superior con sede en Bolivia, órgano que forma parte del Estado Plurincional de Bolivia, hoy en dictadura, se ordenó el reempadronamiento de los residentes bolivianos en Argentina a principios de enero, lo que complicó nuevamente un orden que ya venía establecido con el que se pudo haber cumplido con a las elecciones del 2019 cuando después se produjo el golpe de estado. Todo esto como una estrategia de inhibir el voto en el exterior, teniendo en cuenta que para Bolivia el voto del exterior tiene peso e influencia en el escrutinio final, pues durante décadas las familias bolivianas tuvieron que emigrar debido a la profundización de los gobiernos neoliberales y esto los obligaba a buscar otras oportunidades fuera del país, por eso en Argentina tenemos una cantidad considerable de inmigrantes bolivianos, que tiene todo un gran peso en la decisión política. En este contexto el peso del voto en el exterior significa un 2,2%, y Argentina le corresponde el 50% de ese porcentaje, y a Mendoza el 10%”.

“Hay 12 mil empadronados bolivianos en Mendoza”

Sobre lo ocurrido en nuestra provincia, la joven periodista nos dijo que “el derecho al voto en Mendoza fue una conquista de la Comunidad Boliviana de Mendoza que terminó de efectuarse el jueves a la medianoche. Esto se venía trabajando. Cancillería y el Tribunal Superior había dado la orden para que se desarrollen los comicios. Sin embargo, en Mendoza no hubo respuestas oficiales a la comunidad boliviana (porque la decisión final quedaba en manos del Gobierno de Mendoza que tenía que dar la orden de movilidad de los residentes bolivianos y la habilitación de cinco escuelas). Sin embargo no había respuestas con el argumento del marco de pandemia tan grave que estamos viviendo. En la legislatura ya había un proyecto de Gustavo Cairo, legislador de Cambia Mendoza para que las elecciones bolivianas no se realicen aquí en la provincia, entonces se entiende una clara intencionalidad política de no permitir los comicios.”

Es por esto que “la comunidad boliviana decidió movilizarse 72 horas antes de las elecciones, y tras realizar una presentación de recurso y amparo ante la Justicia Federal, el gobernador Rodolfo Suárez decretó que se ordenaran las elecciones, en cinco departamentos que son los de mayor residencia de inmigrantes bolivianos que son Maipú, Tupungato, Lujan de Cuyo, precisamente en Ugarteche, San Carlos y Ciudad de Mendoza” detalló Penélope.

Durante este mes, Gustavo Cairo presentó una iniciativa para que la Cámara de Diputados declarara que no se deberían abrir las escuelas para los comicios del Estado Plurinacional de Bolivia, puesto que ello resultaría “contraproducente e incoherente con las medidas restrictivas adoptadas para combatir el COVID 19”, le dijo a la prensa. Entre las cuales se encuentra “precisamente la no apertura de escuelas para el dictado de clases a nuestros alumnos y la prohibición de concurrencias masivas a ningún evento político, social o cultural”. Además, Cairo agrega que los extranjeros argentinos votan en los consulados del país en el exterior, “nadie le abre escuelas, ni paga los costos electorales de Argentina”.El Frente de Todos-Partido Justicialista, con la firma Helio Perviú presentó un proyecto pidiendo al Ejecutivo “se instrumenten los mecanismos necesarios para que los ciudadanos y ciudadanas de Bolivia, puedan participar en nuestra provincia de las Elecciones Generales Nacionales 2020”, comunicaron a medios mendocinos. No hubo aval y la iniciativa no avanzó. Sobre el final de la sesión, el diputado Bruno Ceschin realizó un homenaje a la comunidad y pidió por los comicios, criticando al Gobierno provincial. Finalmente fue la senadora Andrea Blandini (del Frente de Todos), junto al senador Ernesto Mancinelli (del Frente Cambia Mendoza), quienes  elevaron el proyecto de resolución que fue aprobado el día 13 con el fin de que se arbitren todos los medios para que se desarrollen las elecciones en nuestra provincia.

“Al derecho al voto boliviano en Mendoza lo considero una conquista, esto es reafirmar su identidad, y decir “aquí estamos y no vamos a permitir que se sigan avasallando nuestros derechos, para recuperar la democracia” nos dijo la periodista mendocina Penélope Moro.

Los lugares autorizados por el gobierno aquí en Mendoza serán:

  • Luján de Cuyo: Escuela Luis Baldini N° 1- 304 Ruta 15 Km 36, Ugarteche, Luján de Cuyo
  • San Rafael: Club General San Martín de Salto de las Rosas, Ruta Nacional 143 s/n, Salto de Rosas, Cañada Seca
  • Capital: Nave Creativa, Paseo Di Benedetto, calle Las Cubas 360
  • Maipú: Club Deportivo de Rodeo del Medio, ruta provincial 50 N° 3.720
  • San Carlos: Polideportivo municipal “Fortunato Perazzoli”, calle Independencia y Arroyo.