Un día como hoy, pero de 1967, un sencillo (así se llamaba a los singles en la Argentina) con dos únicos temas, impacto a los jóvenes del momento y fue el gran primer éxito de lo que luego fuera el rock argentino.

 

 

Litto Nebbia en voz principal, guitarra acústica, armónica y percusión, Ciro Fogliatta al mando de órgano y piano, Kay Galifi con las guitarras eléctrica y acústica, Alfredo Toth en un profundo bajo eléctrico y coros, y el querido y eléctrico Oscar Moro en batería y percusión. Esta fue la formación de Los Gatos, la primera banda exitosa del rock argentino, su primer simple que logran grabar fue “La Balsa» y “Ayer Nomás”, fue un éxito impredecible, vendió más de 250.000 placas; grabado el 19 de junio de 1967 y que salió a la venta el 3 de julio de ese mismo año.

Por aquel entonces en Buenos Aires se presentaban cotidianamente en La Cueva, reducto rockero por excelencia. Recuerda Litto Nebbia: «Para llenar toda la noche, de las diez a las cuatro, teníamos un repertorio de más de 100 canciones, además de lo que se improvisaba en el momento. Tocábamos mucha música de relleno, rock, blues, todo tipo de cosa y, entre medio de todo eso, tocábamos canciones mías que estábamos ensayando con la idea a grabar un disco algún día».

La Balsa» se grabó en los estudios TNT el mismo día que «Ayer nomás» (19 de junio de 1967) y salieron juntas como lado A y lado B de un simple que vendió 250.000 en las primeras semanas y fue un boom radial. La Balsa fue un éxito inmediato del rock argentino a nivel masivo, y  «Ayer nomás» no se quedó atrás. El tema compuesto por Moris con letra de Pipo Lernoud también pasó a formar parte de las páginas doradas del incipiente movimiento.

«Ayer nomás» era un tema de protesta con una fuerte crítica social, hablando de la libertad con mucha ironía, en tiempos donde la libertad escaseaba en plena dictadura militar.

Tanguito, el coautor olvidado de un hit argentino

En el medio de este boom del rock local,  José Alberto Iglesias (tanguito), un muchacho de Caseros, callejero, de familia humilde, clase trabajadora, disfrutaba del éxito que había conseguido con el hit compuesto a medias con Litto Nebbia , la noche era su ambiente habitual,  en una de sus tantas trasnochadas llenas de bohemia vagabunda, en el baño del bar La Perla de Once, lugar que usaban como sala de ensayo por el «efecto cámara» que se formaba naturalmente. Se termino de conformar la esencia de la canción la balsa, con aire de bolero mexicano y mezcla de bossa estilo Garota de Ipanema, pero con mucho de arrabal porteño nace el hit del rock en español.

Eso de «naufragar» como sinónimo de divagar y volar con la imaginación lo resumía perfecto, tanguito según algunos era un tipo cálido pero con malas juntas, otros hablan de que era un genio incomprendido de la época. Sus problemas de adicciones lo llevaron a una muerte temprana. Tras estar detenido varias veces, en febrero de 1971 fue trasladado a la cárcel de Villa Devoto.

Luego fue internado en el Hospital Interdisciplinario Psicoasistencial Borda, lugar en el que pasó muchos meses y fue sometido a tratamientos que hoy no se utilizan por considerarse dañinos para la salud. En mayo de 1972 fue declarado demente y trasladado a la Unidad Penitenciaria 13 del mismo hospital, destinada a criminales psicópatas.

Un 19 de mayo de 1972 Tango se fugó, se dirigió rumbo a la estación Palermo del Ferrocarril General San Martín, y en un en un confuso episodio que nunca se esclareció, cayó a las vías y perdió su vida. Ese día, y con tan sólo 26 años, moría el personaje, pero nacía la leyenda, la primera gran leyenda del rock nacional.

La impronta de Litto Nebbia

Litto Nebbia además de ser la voz cantante de Loa Gatos, es un apasionado desde la adolescencia por las armonías, las modulaciones y las inversiones de acordes típicas del jazz y la bossa nova, sus referentes para la composición que, en mayor o menor medida, mantuvo durante toda su carrera fueron, Miles Davis, los Beatles y los Beach Boys. Ese influjo se nota claramente en el primer disco de Los Gatos, transformado en un éxito que les abrió las puertas de la música a nivel masivo.

No es ni la mejor ni la peor canción que he escrito dice Nebbia, y no hay una explicación razonable para su permanencia en todos estos años, en ese momento, el éxito se debió a que nuestra generación la recibió como un poco de aire puro. Todo era muy chato, y de pronto aparecimos con un buen sonido grupal, una manera de cantar distinta y una letra que hablaba sobre el inconformismo de los jóvenes frente a la sociedad. Eso hizo que la juventud se identificara muy pronto.

 

Por: Fernando Cascino