Uno de los equipos que investiga un nuevo candidato vacunal trabaja en el Instituto de Medicina y Biología Experimental de Cuyo (IMBECU), ubicado en el CCT Conicet Mendoza. Según explicó la doctora María Victoria Sánchez, durante el programa Muchas Gracias, especialista en el desarrollo de vacunas experimentales para enfermedades virales, “somos un laboratorio que estaba desarrollando formulaciones vacunales para otras enfermedades y con esta pandemia, como yo llevaba a cargo el proyecto de Influenza, decidí participar de este proyecto con el fin de llevar soluciones para evaluar la respuesta inmune con estos antígenos”.

La especialista explicó “recién estamos comenzando con esto, por lo que no tenemos un producto y por ahora estamos en la parte preclínica comenzando con pruebas en animales”. Respecto de las expectativas por esta investigación Sanchez aseguró que “ ojalá se pueda llevar adelante la investigación que logre que Argentina sea productora de vacunas. Generalmente es muy caro trabajar en la producción de vacunas y por eso la industria farmacéutica no invertía en esto, salvo en situación de pandemia”.

A la hora de brindar detalles sobre los componentes de las vacunas que se están usando, la especialista afirmó que “se venía trabajando con vacunas de producción clásica, pero ahora hay una revolución con nuevas plataformas como las de adenovirus que poseen Sputnik y Astra Zéneca. No son desarrollos nuevos, pero fueron modificados para el virus de la covid”.

Por su parte, el equipo que lidera Sanchez está trabajando“con antígenos que no requieren un cultivo de virus y se pueden obtener plataformas más fáciles de producir una buena respuesta inmune en animales. Este proceso es largo”,aclaró.

“Estamos cubriendo dos áreas del sistema inmune que nos permitirían buscar una vacuna más efectiva. Tener una tecnología que genere vacunas ante las distintas variantes sería algo más efectivo”, afirmó María Victoria Sánchez.

La investigadora del IMBECU analizó también las investigaciones que se están realizando para combinar vacunas distintas. “Se está viendo que si son diferentes dosis de vacunas diferentes, el sistema inmunológico puede generar una respuesta mejor que las dos dosis iguales de una misma vacuna. Obviamente esto se tiene que analizar bien, comprobar si en los estudios en humanos genera una buena respuesta, si no genera efectos adversos graves. Esto es muy bueno porque la disponibilidad de vacunas es escasa y esto garantiza que más personas accedan a vacunar a mayor cantidad de población”.

Finalmente, Sanchez aseguró: “planteamos hipótesis de que pueden ser buenos candidatos vacunales pero todo depende del financiamiento, el cual no tenemos en este momento. Estamos en la parte preclínica, y esperamos avanzar más aún para ver si llegamos al producto y de no ser así poder generar más conocimiento. La comunidad puede donar a través de la Fundación Cricyt para hacer aportes a la investigación o comunicarse por las redes sociales del IMBECU vsanchez@mendoza-conicet.gov”