Santiago y Mario Gutiérrez, deportistas con discapacidad, cruzaron la Cordillera de Los Andes en handbike,

«Ascendí allí, sobre el Cristo Redentor a casi 4.000 msnm…, abajo, a mi alrededor, estaba el mundo, contemplé más de lo que puedo describir y comprendí mucho más que lo hasta entonces había visto, porque veía de un modo la forma de todas las cosas y contemplé la luz del día y el viento que daba en mi cara. Subí a la montaña, no para plantar una bandera, sino para aceptar el desafío. Subí para ver el mundo, no para que el mundo me vea a mí… Ascendí a la Gloria porque esto era lo que había soñado… »