Medio siglo de gloria: la Vuelta Ciclista de Mendoza inició su edición 50

El prólogo y la presentación oficial de los equipos tuvieron como escenario el Parque San Vicente de Godoy Cruz. Se disputó sobre un circuito cerrado dividido en siete giros organizados por tandas. Comenzó oficialmente la Vuelta Ciclista de Mendoza, una competencia que promete ser tan dura como apasionante.

El libro de oro del deporte mendocino sumó una página dorada. La Vuelta de Mendoza 2026 abrió su edición número 50 con un prólogo inolvidable en el corazón del departamento Godoy Cruz, donde la pasión del pueblo se fundió con la historia viva del ciclismo. No fue solo el inicio de una competencia: fue el comienzo de un capítulo épico que ya late en la memoria colectiva.

Por Orlando Pelichotti

El prólogo y la presentación oficial de los equipos tuvieron como escenario el Parque San Vicente de Godoy Cruz, convertido en un verdadero coliseo al aire libre. Ante una multitud fervorosa que acompañó cada instante -desde el desfile de las escuadras hasta el rugido de largada- quedó claro que esta no es una edición más. Es el número 50 del tradicional giro provincial, una cifra que condensa décadas de esfuerzo, gloria y sueños sobre ruedas, donde las promesas y ciclistas experimentados compartieron escenario bajo el cielo mendocino, conscientes de que estaban escribiendo una página que será recordada por generaciones, seguido por familias enteras, banderas flameando y aplausos interminables que marcaron el pulso de una jornada que combinó emoción, organización y un profundo sentido de pertenencia.

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La Vuelta de Mendoza, en sus Bodas de Oro, y que a lo largo de cinco décadas ha recorrido nuestras montañas, miles de rincones y por casi todos los caminos emblemáticos de la provincia, vuelve a abrazar su esencia: esfuerzo, sacrificio y épica, considerada una de las más importantes del calendario ciclístico nacional.

El prólogo se disputó sobre un circuito cerrado dividido en siete giros organizados por tandas. Las primeras vueltas marcaron un tiempo de 1 minuto y 26 segundos, referencia que anticipaba la intensidad de la definición. Bajo una impecable organización y fiscalización de la Federación Mendocina de Ciclismo, las series se fueron sucediendo con precisión milimétrica hasta desembocar en la final, reservada para los 18 mejores registros.

A las 20:33 se largaron los diez giros decisivos. Con la ilusión de subir al podio y vestir la malla líder en la etapa siguiente -que unirá los departamentos del Este, desde Junín, pasando por El Carrizal, Los Cerrillos y hasta Tupungato, en un exigente trazado de 129 kilómetros- los finalistas salieron a dejarlo todo. Pedal a pedal, sin reservas ni especulaciones, ofrecieron un espectáculo vibrante que mantuvo en vilo al público hasta el último segundo.

A las 20:44, ya con la noche cayendo sobre el circuito, llegó la definición. El dorsal 97, Gerardo Matías Tivani Pérez, el experimentado sanjuanino de 35 años conocido como "El Flaco", cruzó la meta y vio primero la bandera a cuadros. Representante del equipo Municipalidad San Carlos, ganó por la mínima diferencia y levantó los brazos al cielo en un gesto que resumió sacrificio y jerarquía.

Detrás suyo, ahí nomás, arribaron Kevin Castro del equipo Diberbool y el cundinamarqués Juan Esteban Guerrero (campeón Sub 23 colombiano), del team Pío Rico de Colombia, completando un podio internacional que anticipa una Vuelta de alto voltaje competitivo.

Así, con un marco multitudinario y una definición electrizante, la edición 50 quedó oficialmente en marcha. Y si el prólogo fue apenas el primer capítulo, Mendoza ya sabe que está ante una Vuelta que promete quedar grabada en la historia.

Voces del podio, en la noche

La espera se extendió casi una hora y el cronograma obligó a que la definición se fundiera con el ocaso. Cuando finalmente cayó la bandera a cuadros, el cielo ya se teñía de sombras y luces artificiales. En ese marco único, con el Parque San Vicente todavía vibrando, los protagonistas dejaron sus sensaciones tras un prólogo inolvidable de la edición 50 de la Vuelta.

El primero en tomar la palabra fue Gerardo Matías Tivani Perez, "El Flaco", todavía con la respiración agitada y la emoción a flor de piel:

Dije que la ganaba y cumplí. Nunca había ganado un prólogo, estoy feliz. Mantuve la bici que tenía, la conozco de memoria, y así llegamos, disfrutando cada momento. Hace dos semanas no sabíamos si corríamos con la Municipalidad de San Carlos y hoy nos quedamos con esto... Le regalamos la victoria a este pueblo. Nos tratan excelente, tengo grandes compañeros de ruta. Ahora a descansar, porque mañana largamos primeros.

Sus palabras resumieron esfuerzo, convicción y gratitud. La victoria no fue solo deportiva: fue también un mensaje de perseverancia.

A su lado Kevin Castro valoró su regularidad en competencias de alto nivel:

Muy feliz porque gané el prólogo de la Vuelta de San Juan, y hoy logré el segundo puesto en Mendoza. Estoy muy contento. Pinta para una competencia muy dura y cada ciclista deberá poner todo para lograr el gran triunfo. Queda una Vuelta muy exigente por recorrer.

El tercer escalón del podio también habló con emoción contenida. Juan Esteban Guerrero, campeón Sub 23 nacido en Bogotá y representante del Team Tío Rico de Colombia, destacó el valor personal de su presencia:

En Colombia tuve una caída muy fuerte y el técnico me pidió que viniera. Es una carrera muy hermosa, espero disfrutarla y mañana salir a la ruta.

Con la noche ya instalada sobre Godoy Cruz, las voces del podio dejaron en claro que la Vuelta recién comienza. La emoción del prólogo dio paso al desafío mayor: una competencia que promete ser tan dura como apasionante, donde cada etapa escribirá su propia historia.

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