Una fábrica de caos por mala comunicación

  La ausencia de comunicación clara y contundente, sumada a la carencia de una logística adecuada, incrementa la ansiedad, incomodidad y conspira contra lo alcanzado hasta hoy para impedir la propagación del coronavirus. En Mendoza, como en Buenos Aires y seguramente en todas las ciudades de la Argentina, se agolpan las personas para cobrar sus… Continúa leyendo Una fábrica de caos por mala comunicación

La ausencia de comunicación clara y contundente, sumada a la carencia de una logística adecuada, incrementa la ansiedad, incomodidad y conspira contra lo alcanzado hasta hoy para impedir la propagación del coronavirus.
En Mendoza, como en Buenos Aires y seguramente en todas las ciudades de la Argentina, se agolpan las personas para cobrar sus jubilaciones, formando colas de cientos de metros, y para mayor preocupación, en una jornada que comenzó con 12 grados de temperatura, otro factor que amenaza el famoso achatamiento de la curva de infectados.
Supimos de muchos que integraban colas, pero que poseen tarjetas de débito. Fueron duramente criticados, sin embargo, sería menester comprender que muchas de esas personas, los sistemas de cajeros automáticos siguen siendo una materia pendiente, y es entendible la desconfianza.
Quien más ha salido a comunicar que los bancos atenderán los próximos días ha sido Sergio Palazzo, secretario general de la Asociación Bancaria, lejos de su responsabilidad, ha sido quien asumió una responsabilidad que no le es propia al dirigente gremial, pero ni autoridades de los comités de los gobiernos, nacional y provinciales, y tampoco las autoridades de las entidades han sido generosos en la comunicación.
Lo cierto es que el mismo Sergio Palazzo recomienda que, aquellos que tengan un familiar jubilado y tenga tarjeta, que le haga la extracción o lo ayude. Además de recordar que los bancos abiertos a estos fines estarán abiertos sábado, domingo,y también los próximos lunes, martes y miércoles.
Contaba Palazzo en una entrevista en Radio con Vos, que los empleados bancarios han sufrido situaciones insoportables. Una cajera del banco Itaú, incluida, fue golpeada, y otros empleados de otras entidades han sido agredidos físicamente , además de los recurrentes insultos.
La comunicación es una herramienta vital en toda circunstancia para vincular las decisiones estatales con la sociedad, pero en esta circunstancia específica cobra mayor importancia.
Instamos a las autoridades pertinentes para que asuman esta materia para que podamos atenuar los daños de esta pandemia.