Sexta Etapa: pedal a pedal por la gloria
Se viene la Sexta Etapa, un capítulo decisivo en estas Bodas de Oro de la Vuelta Ciclista de Mendoza, una edición que ya se siente histórica por su exigencia y por el ritmo implacable que han impuesto los protagonistas.
La tarde se presenta nublada, serena, casi solemne, en la Plaza departamental de Maipú. Bajo la sombra fresca que cubre el trazado, el murmullo del público crece como un oleaje contenido, acompañando la previa de la largada de esta Sexta Etapa. No es una jornada más: es un capítulo decisivo en estas Bodas de Oro, de la Vuelta Ciclista de Mendoza, una edición que ya se siente histórica por su exigencia y por el ritmo implacable que han impuesto los protagonistas.
Por Orlando Pelichotti
El aire guarda todavía el eco de la montaña. Los 3.500 metros de altura en Paramillos marcaron un antes y un después. Aquella Segunda Etapa no sólo seleccionó al pelotón: lo partió. Para la mayoría de los ciclistas, desde entonces la misión cambió. Ya no se trata de competir por la general, sino de resistir, de honrar la carrera, de completar el recorrido con dignidad. La recuperación, tras semejante castigo en altura, es casi imposible para quienes no lograron posicionarse temprano. El oxígeno escaso no perdona; el reloj, menos.
Y sin embargo, el nivel no ha bajado. Cada día se recortan minutos, las velocidades promedio superan las de ediciones anteriores, y el espectáculo crece. Es una paradoja admirable: menos margen físico, más intensidad competitiva. La vuelta no se ha vuelto más lenta por la dureza; se ha vuelto más feroz.
Muchos candidatos locales quedaron en promesa tras la batalla en la montaña. Nombres que ilusionaban antes de la largada hoy miran la clasificación con resignación. El desgaste fue demasiado profundo. La altitud no distingue currículums ni favoritismos: sólo premia a quien pudo anticiparse al golpe.
La Quinta Etapa de esta edición número 50 de la Vuelta Ciclista de Mendoza, fue para el sanjuanino Rodrigo Daniel Díaz.
Así, el escenario queda reducido a un duelo vibrante, casi épico, entre dos fuerzas que representan algo más que un equipo: la Municipalidad de Godoy Cruz y la Municipalidad de Guaymallén. Dos estructuras sólidas, dos estrategias distintas, dos ambiciones intactas. La carrera, que parecía multitudinaria en aspiraciones, hoy se condensa en una batalla frontal.
La sexta etapa no será simplemente un trayecto más en el mapa. Será terreno de ofensivas calculadas, de fugas audaces y de persecuciones milimétricas. Cada metro contará; cada segundo tendrá peso de oro. Bajo ese cielo nublado y amable, el público no sólo presencia una largada: asiste al comienzo de la definición.
Porque en las grandes vueltas, la gloria no se gana sólo con piernas fuertes, sino con inteligencia, resistencia y temple. Y en esta edición dorada, la historia ya empezó a escribirse en la altura... pero terminará de sellarse en la batalla final entre Godoy Cruz y Guaymallén.
Palabra autorizada
Juan Domingo Jácamo evocó sus grandes hazañas de la década del ochenta, cuando supo ser protagonista y ganador en tiempos memorables del ciclismo, en 1980. Su palabra, cargada de experiencia, sigue siendo respetada y escuchada dentro del ambiente.
Pero más allá de los triunfos, lo verdaderamente significativo es el reconocimiento de la gente. Muchos se acercan a saludarlo, a pedirle un consejo o a tomarse una fotografía. Ese cariño espontáneo refleja algo más profundo que una victoria: representa el afecto genuino del pueblo.
Ser ídolo no es solo ganar una vuelta; es sostener en el tiempo el amor por el ciclismo, es estar presente cada domingo en cada ruta del país, es dejar una huella que trasciende los resultados y permanece en la memoria colectiva.
Eugenia Coronel, comisaria deportiva
Desde hace más de doce años, se destacó una vez más por su profesionalismo y templanza. De cabellos negros, siempre recogidos para que nada interfiera en su labor, permaneció firme y concentrada en cada detalle de la competencia. Atenta a sus anotaciones, controlando con precisión los cronómetros y supervisando la fotofinish, coordinaba con seguridad el arribo de los corredores.
Ni el viento fuerte logró desviar su atención ni alterar su pulso sereno. A pesar de los 9 grados de temperatura y los 3.599 metros de altura, condiciones que exigían resistencia y carácter, Eugenia se mantuvo imperturbable, demostrando experiencia, compromiso y una pasión inquebrantable por el deporte.
Todo está listo para la Séptima Etapa
La 50ª edición de la Vuelta Ciclista, en sus bodas de oro, regresará al corazón cordillerano como un río multicolor que atraviesa rutas, pueblos y viñedos, pero que sabe que al final lo espera la montaña, paciente y eterna. Serán 160 kilómetros de historia en movimiento, con la gran trepada al Manzano Histórico como juez supremo. Allí, donde la memoria descansa bajo los árboles y la cordillera observa en silencio, los trepadores tendrán la oportunidad de arañar segundos a la general y escribir su propio capítulo.
La largada, prevista para las 15:30, será desde la coqueta Plaza Principal de Pareditas, en el departamento de San Carlos. Desde allí el pelotón buscará la avenida San Martín, girará por Sara de Puebla hasta la Ruta Nacional 40, esa columna vertebral que cose el país de sur a norte.
Descenderán por Cisterna y el Boulevard San Martín, pasarán por La Capilla, retomarán la RN 40 por calle Independencia y apuntarán al Monumento Rotonda San Carlos Borromeo. El recorrido continuará por Bulevar Quiroga, San Martín (RP 99), RP 92, nuevamente San Martín, la Rotonda de la Virgen, la antigua RN 40 y otra vez RP 92, hasta enfilar definitivamente hacia Tunuyán.
La caravana atravesará su zona urbana por calle San Martín, retomará la RN 40 rumbo a Zapata y tomará la Ruta 88 hacia el oeste hasta la rotonda de Tupungato (Avenida Belgrano). Desde allí, calle Julio Roca (RP 89) hasta El Álamo, luego hacia el este hasta el Corredor Productivo al sur, RP 94, y finalmente el ascenso final hacia el imponente Manzano Histórico.
Habrá momentos para la velocidad pura y otros para el coraje vertical:
- Primera Meta Sprint (km 74): Parque Las Vías Nicolino Locche
- Segunda Meta Sprint (km 108): Municipalidad de Tupungato
- Meta de Montaña (km 152): Paraje India Muerta
Pero más allá de los puntos y los cronómetros, esta etapa es una metáfora: en llano parece eterna hasta que la ruta se empina. Y entonces, cada pedalada pesa, como una decisión de la vida misma