Séptima Etapa: una travesía de 160 kilómetros hacia la historia

Se viene la Séptima Etapa de la Vuelta Ciclista de Mendoza. Una etapa que se respeta. No solo por la exigente trepada final que selecciona a los más fuertes y obliga a medir cada esfuerzo, sino también por el fervor popular que despierta.

Para muchos ciclistas, estos paisajes figuran entre los más bellos del país y el clima suele ofrecer condiciones ideales para rodar: aire limpio, cielo abierto y la imponente postal de la cordillera como telón de fondo. En plena temporada, durante la Vuelta Ciclista de Mendoza, es habitual cruzarse con decenas de camiones cargados de uva que parten desde los cuadros de las fincas rumbo a las bodegas, una escena que retrata con fidelidad el pulso del Mendoza productivo y vitivinícola.

Por Orlando Pelichotti

Es una etapa que se respeta. No solo por la exigente trepada final que selecciona a los más fuertes y obliga a medir cada esfuerzo, sino también por el fervor popular que despierta. Año tras año, una multitud se congrega en el Manzano Histórico para esperar al pelotón en esa localidad cordillerana, convirtiendo la definición en una verdadera fiesta del ciclismo. Allí, entre aplausos, banderas y el aliento constante del público, suelen escribirse páginas decisivas de la Vuelta.

Hoy, desde las 15:00, se pondrá en marcha desde la Plaza Principal de Pareditas promete ser una de las más exigentes y pintorescas del calendario. No será solo una prueba de resistencia, sino un viaje a través del corazón del Valle de Uco, donde el viento, el desnivel y la estrategia jugarán un papel determinante.

La Sexta Etapa, se disputó ayer, con gran polémica y final definido en circuito reducido.

El pelotón comenzará su marcha por calles San Martín y Sara de Puebla para empalmar con la Ruta Nacional 40, columna vertebral del recorrido. Desde allí, avanzará por Cisterna, Bulevar San Martín y La Capilla, retomando nuevamente la RN 40 hasta conectar con la RP 92 y calle Independencia.

Uno de los puntos emblemáticos del trayecto será el paso por la rotonda del Monumento a San Carlos Borromeo, símbolo del departamento de San Carlos. Luego, el recorrido continuará por Bulevar Quiroga, San Martín (RP 99) y nuevamente RP 92, enlazando con la Rotonda de la Virgen y la antigua traza de la RN 40. La carrera seguirá rumbo norte por RN 40 hasta ingresar a Tunuyán, atravesando su zona urbana por calle San Martín antes de retomar la ruta en dirección a Zapata. Desde allí, la exigencia irá en aumento: por Ruta 88 al oeste hasta la rotonda de Tupungato (Avenida Belgrano), para luego tomar Julio Roca (RP 89) hasta calle El Álamo.

El tramo final marcará el verdadero desafío. El pelotón avanzará hacia el este hasta el Corredor Productivo, girará al sur por RP 94 y afrontará el ascenso decisivo hasta el Manzano Histórico, enclave natural y escenario de grandes definiciones.

Será una jornada larga, estratégica y con final en alto, donde cada equipo deberá administrar energías con precisión quirúrgica. En estas rutas abiertas y al pie de la cordillera, la carrera puede quebrarse en cualquier momento. Y solo los más fuertes llegarán con aspiraciones intactas a la meta.

Mundo Lanzone

Sin querer -o quizás queriendo desde siempre- Fernando Lanzone se metió en el mundo del pedal cuando apenas era un purrete. No lo seducían la velocidad ni el equilibrio perfecto sobre la bicicleta; lo atrapaba otra cosa: el paso ritual de los ciclistas por la ruta, ese desfile de esfuerzo y silencio que, en su infancia, parecía una procesión sagrada. Iba de la mano de su padre, y sin saberlo, allí comenzó todo.

Hoy, Lanzone es una figura respetada del ciclismo mendocino. Desde su humildad -esa que no se declama, se practica- conduce la Asociación Ciclista Mendocina desde hace años, con la convicción de quien entiende que el deporte no se organiza: se cuida. Diario Portada lo sorprendió en la meta, a 3.500 metros de altura, donde el aire es más fino y las palabras pesan distinto.

Agradezco a cada uno que, desde su lugar, aporta su granito de arena durante todo el año para que todo salga de la mejor manera.

Dice, con la voz quebrada por la emoción y el frío.

A mi papá, que me metió en el mundo del ciclismo. Desde entonces, el virus del ciclismo está en mi sangre.

Hace una pausa. Mira el horizonte suspendido entre nubes. El Paramillo parece un paisaje onírico, casi irreal. Entonces continúa: "A don Chicho Chila, que confió en mí desde el primer día. Más acá en el tiempo, a Guada y a Lucha, por acompañar con su trabajo increíble. A Fede Chiapetta y al Gobierno de Mendoza por su apoyo... ".

El silencio vuelve a abrazarlo. No es un silencio incómodo; es el silencio de quien repasa una vida entera en segundos. "Agradezco a la Caravana, a las familias del ciclismo que somos, y en especial a cada ciclista, que con su esfuerzo y dedicación hace que todo esto brille como el sol".

Esta versión de Lanzone -camperón grande, sombrero negro de ala ancha, sonrisa permanente- es la que confirma que hay decisiones discutidas hoy, que mañana serán anécdotas felices. Es el hombre que controla los tiempos y, al mismo tiempo, abraza a los últimos ciclistas cuando cruzan la meta bajo temperaturas heladas. El que no duda en detenerse para hidratar a un rezagado. El que acomoda el palco detrás de la cruz según la posición del sol. El que, en medio de todo, encuentra un segundo para abrazar hasta el hartazgo a su padre y preguntarle al director del equipo brasileño si necesita algo.

Ese mismo Lanzone -el dirigente, el hijo, el anfitrión, el custodio de los sueños ajenos- cierra la entrevista con la misma pasión con la que empezó su historia:

"¡Viva que estamos vivos! ¡Viva la bici! ¡Y que viva la más Argentina de todas!" En la altura, donde el viento corta la piel y la épica se escribe con respiraciones cortas, Fernando Lanzone no habla de victorias. Habla de comunidad. Y acaso ahí esté su mayor triunfo.

Sexta Etapa con gran polémica y final definido en circuito reducido

Todos los ojos puestos en la Octava Etapa de mañana

La emoción entra en zona de definición. Este viernes, la Octava Etapa pondrá a prueba piernas, estrategias y ambiciones en un recorrido extenso y desgastante que unirá los departamentos de Lavalle, San Martín y Junín. Bajo el calor intenso que castiga las rutas mendocinas, el pelotón afrontará una jornada clave: la última gran oportunidad para recortar diferencias en la clasificación general antes de la decisiva "Etapa Madre" del sábado, la instancia que probablemente consagre al campeón de esta Vuelta.

La largada está prevista para las 15:00 frente a la Municipalidad de Lavalle. Desde allí, el pelotón partirá en tren controlado por calle Beltrán, girando por Sarmiento y luego por San Martín rumbo norte, tomando la Ruta 36 hasta empalmar con la Ruta Nacional 40. El trazado continuará por Croco, La Administración y nuevamente Ruta 36 (3 de Mayo), atravesando puntos neurálgicos como Costa de Araujo, Nueva California, Carril Chimbas y Tres Porteñas, antes de internarse hacia el este por el Carril Costa Canal Montecaseros.

En territorio de San Martín, la carrera pasará por el Polideportivo y la rotonda del Hospital Perrupato, seguirá por Corvalán hacia el sur y tomará Ruta 60 (Carril Barriales). El exigente trayecto incluirá las rotondas del Agua y de los Transformadores, RP 61, Rodríguez Peña y Ruta 62 hasta Barrancas. Luego, el pelotón girará por calle La Legua (Ruta 63), continuará por Correas, Tres Acequias y el cruce Tres Esquinas, hasta alcanzar el Carril Moyano y la rotonda Primavera. Desde allí, avanzará hacia la rotonda Ciudad de Junín, tomará Mitre al este y el Carril Retamo, donde estará ubicada la meta en el Parque Recreativo Dueño del Sol.

La etapa ofrecerá además dos metas sprint que pueden resultar determinantes: la primera en el kilómetro 63, en Costa de Araujo, y la segunda en el kilómetro 114, en el Polideportivo de San Martín.

Será una jornada de resistencia y táctica, donde cada ataque puede cambiar la historia y cada segundo cuenta. Con el reloj como enemigo y el calor como juez implacable, la Octava Etapa promete sacudir la general y dejar el escenario listo para la batalla final.

Esta nota habla de: