Preocupación en la industria nacional por el impacto del acuerdo Mercosur-Unión Europea
Sectores críticos advierten que la apertura podría afectar la competitividad de la industria argentina, en especial con Brasil que tiene una estructura industrial mucho más desarrollada.
El acuerdo Mercosur - Unión Europea trajo preocupación en los sectores de la industria nacional, a pesar que el gobierno de Javier Milei asegure que el pacto crea un mercado integrado de más de 700 millones de consumidores y abre una nueva etapa para exportaciones e inversiones en la región.
Además, el gobierno libertario se adjudica el logro del acuerdo, cuando el mismo fue posible gracias a uno de sus principales impulsores, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, con el objetivo de posicionar a la industria de su país en Europa, y que en la firma del mismo el presidente Javier Milei le mostró su disconformidad siendo el único que no aplaudió cuando lo nombraron.
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Los beneficios del acuerdo, según Cancillería
Según un informe que difundió la Cancillería, el pacto crea un mercado integrado de más de 700 millones de consumidores y abre una nueva etapa para exportaciones e inversiones en la región.
De acuerdo con información oficial, la UE eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur y otorgará acceso preferencial para otro 7,5%.
En particular, el Gobierno destacó el impacto sobre el sector agroindustrial:
"El 99% de las exportaciones agrícolas del Mercosur a Europa se verán beneficiadas", destacaron desde el Ministerio Relaciones Exteriores.
Entre los productos más favorecidos figuran la carne vacuna -con la cuota Hilton tributando 0% y la apertura de nuevas cuotas con aranceles del 7,5%-, los vinos, que ingresarán sin aranceles y con el reconocimiento de 96 indicaciones geográficas argentinas, y otros complejos como la pesca, la miel, los cítricos y el biodiésel, que alcanzarán el 0% de arancel de manera inmediata o gradual, según el caso.
El Gobierno proyecta que las exportaciones nacionales hacia la Unión Europea podrían crecer un 76% en los próximos cinco años y hasta un 122% en una década, impulsadas especialmente por sectores estratégicos como el litio, el cobre y los hidrocarburos.
Además, destacó que la UE ya representa el 40% de la inversión extranjera directa en el país y que el acuerdo apunta a reforzar la previsibilidad para atraer nuevos capitales, en línea con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Según la visión del oficialismo, los términos del acuerdo incluyen mecanismos de protección para la industria local, dado que el Mercosur excluyó el 9% de los productos considerados sensibles del proceso de desgravación y estableció plazos más extensos que los europeos.
Mientras la UE liberalizará de manera inmediata gran parte de sus importaciones, el Mercosur lo hará solo en un 15%, con el resto distribuido en períodos de hasta 15 años.
En el sector automotor, la apertura será gradual, con plazos de 15 años para vehículos de pasajeros y de hasta 30 años para nuevas tecnologías como eléctricos, híbridos o de hidrógeno.
El gobierno de Milei eliminó los aranceles de importación a celularesPreocupación en el sector de la industria nacional
A pesar de estos indicios, el acuerdo empieza a despertar preocupación por el futuro de las manufacturas locales.
Desde sectores opositores al acuerdo advierten que la apertura podría profundizar las asimetrías dentro del Mercosur, en particular entre Argentina y Brasil.
Según esta visión, el país vecino cuenta con una estructura industrial mucho más desarrollada, lo que le permitiría aprovechar mejor el acceso al mercado europeo, mientras que la industria argentina enfrentaría mayores dificultades para competir.
Es importante recordar que uno de los principales impulsores del acuerdo fue el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, con el objetivo de posicionar a la industria de su país en Europa. En tanto, el interés central de la Unión Europea estaría puesto en el mercado brasileño por su escala, mientras que Argentina, Uruguay y Paraguay tendrían un peso relativo menor en la estrategia comercial del bloque europeo.
Fuente: El Destape
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