Paisaje: Concepto y objeto

Vivir donde vivo no le agrega nada a mi propia historia. Simplemente es el contexto. El paisaje. Pero si hay algo que hace el paisaje en nosotros es interferir en el concepto del conjunto.

Periodista y escritor. Conductor y productor en Radio Nihuil, Radio Jornada, Radio Nacional. Creador de El Zócalo de la Cuarta. Posee textos publicados en medios como Diario Jornada, Mendoza Opina, Página 12 y otras revistas y portales nacionales.

Vivir donde vivo no le agrega nada a mi propia historia.Simplemente es el contexto. El paisaje. Pero si hay algo que hace el paisaje en nosotros es interferir en el concepto del conjunto.

Por Emilio Vera Da Souza

Aprendemos y somos parte del ambiente. Hay cuestiones que están allí, aunque no las tengamos en cuenta. Las montañas, por ejemplo, no hacen nada ni se mueven, ni se alteran, ni nos cambian nada. Y a casi nadie se le ocurre pensar que ese marco de fondo nos influya en cómo somos.

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Yo no entiendo el concepto de paisaje en movimiento. El mar, por ejemplo. Cómo puede haber un paisaje móvil a tal punto, que quienes viven en sus cercanías no pueden pensar en un paisaje-foto. Piensan en un paisaje-cine.O quienes viven en una isla. Esa bastedad finita debe influirlos definitivamente.

Ciudad de Mendoza.

Vivir en un espacio que se termina, y cuyos bordes no tienen escala humana, pero nos indican el margen posible. Un isleño entonces, sucumbe ante la posibilidad de pensar que hay un espacio tan grande como un continente que ocupa dos hemisferios de un planeta y. sólo es abarcado por el agua, que como dijo un filósofo librepensador contemporáneo autopercibido ingeniero con actitud en los negocios..."en algunos lugares sobra y en otros falta... "

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Dentro de nuestras simples, fantásticas, ordinarias, comunes, únicas y mínimas vidas, el paisaje de fondo, cobra la importancia de definir, con nuestros cuerpos adentro y con nuestras historias detalladas encima, lo que somos realmente. Incluso en medio de la quietud de las montañas o dentro de un mar embravecido pero al borde de una isla tan firme como duradera.

Lo mismo pasa con las emociones.

Lo mismo con tus manos.

Lo mismo con lo que ven mis ojos.

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