Condena histórica: 18 años de prisión para el exjuez Walter Bento por corrupción y coimas

El Tribunal Oral Federal Nº 2 dictó una sentencia sin precedentes contra el exjuez federal Walter Bento, a quien condenó a 18 años de prisión por asociación ilícita, cohecho, lavado de activos y enriquecimiento ilícito. También fueron condenados su esposa y su hijo.

Corresponsalía Diario PORTADA

El exjuez federal Walter Bento fue condenado a 18 años de prisión por liderar una asociación ilícita que cobraba coimas dentro de la Justicia Federal. El tribunal también sentenció a su esposa y a su hijo por lavado de activos, en un fallo histórico que marcó un precedente nacional en causas de corrupción judicial.

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El Tribunal Oral Federal Nº 2 condenó este viernes al exjuez federal Walter Bento a 18 años de prisión efectiva, en una resolución histórica para la Justicia argentina. El fallo lo encontró culpable de asociación ilícita en calidad de jefe, ocho hechos de cohecho pasivo, enriquecimiento ilícito, lavado de activos y falsedad ideológica. La pena coincidió plenamente con lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal.

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Las juezas Gretel Diamante, Eliana Rattá Rivas y María Carolina Pereyra dispusieron además el decomiso de la mayoría de los bienes del exmagistrado, con excepción de su vivienda en el barrio Palmares y un vehículo, y le impusieron una multa superior a los 540 millones de pesos.

La familia Bento y el lavado de activos

La sentencia también alcanzó al entorno más cercano del exjuez. Su esposa, Marta Boiza, fue condenada a seis años de prisión por lavado de activos, enriquecimiento ilícito y falsedad ideológica, junto con una multa económica. En tanto, su hijo mayor, Nahuel Bento, recibió una pena de cinco años de cárcel.

Para el tribunal, el grupo familiar funcionó como una estructura paralela destinada a canalizar y ocultar el dinero proveniente de las maniobras ilícitas. Las juezas sostuvieron que el "clan Bento" fue una pieza clave en el engranaje de corrupción que operó durante años dentro de la Justicia Federal.

El derrumbe del juez todopoderoso

La sentencia puso fin a un megajuicio que demandó 165 audiencias y se extendió durante más de dos años y medio. Walter Bento llegó a este proceso tras haber sido suspendido y luego destituido por el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados en noviembre de 2024, momento en el que perdió sus fueros y quedó detenido en la cárcel federal de Cacheuta.

Desde entonces, la defensa del exjuez presentó reiterados pedidos de prisión domiciliaria, argumentando razones familiares, solicitudes que fueron rechazadas tanto por el tribunal como por la Cámara de Casación. En sus últimas palabras, Bento insistió en su inocencia y adelantó que apelará la condena.

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La asociación ilícita dentro de la Justicia Federal

Según quedó probado en el juicio, Bento lideró una organización criminal que vendía beneficios judiciales a cambio de coimas, especialmente en causas de contrabando. La jueza Gretel Diamante remarcó que el exmagistrado concentraba el poder decisorio y definía estrategias, montos y maniobras dentro del esquema delictivo.

El fallo también condenó a abogados, intermediarios, un comisario y otros integrantes de la banda, consolidando una de las causas más graves de corrupción judicial de la historia reciente. La sentencia no solo cerró un proceso judicial extenso, sino que dejó un precedente contundente sobre los límites del poder dentro del sistema judicial argentino.

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