La Ley 25.682, vigente a partir del año 2002, establece el uso del Bastón Verde como instrumento de orientación y movilidad para las personas con baja visión en todo el país.

EL gobierno nacional publicó en el año 2.002 una ley que promueve que las personas con baja visión o limitación de su campo visual circulen por la calle con un bastón verde, que además de servirles de ayuda permitirá que los demás transeúntes identifiquen el problema y puedan asistirlos.

El bastón verde tiene las mismas características en peso, longitud y empuñadura elástica que los bastones blanco

La baja visión es una discapacidad visual que no puede solucionarse con un lente común ni con cirugía, pero en la que se conserva algún resto de visión.

Estas personas a menudo rechazan cualquier ayuda simbólica de ceguera total como el bastón blanco, y aquellos que utilizan el bastón verde suelen padecer malentendidos.

La función de este color es identificar a las personas con baja visión, cuyas necesidades y circunstancias no son las mismas que las personas con ceguera total.

Las personas con baja visión son las que tiene entre 1/3 y un 1/10 de la visión normal o un campo visual igual o menor de 20° (cuando lo normal es 180°).

Este elemento fue creado en 1994, por la profesora de ciegos y disminuidos visuales, Perla Mayo, para identificar a las personas que tienen baja visión, que sin ser ciegos, tienen necesitad de asistencia ya que su capacidad visual es muy reducida, es decir, ven de una manera diferente.

Esta anomalía restringe la capacidad de realizar tareas visuales, este impedimento no puede corregirse con gafas normales, lentes de contacto o intervención médica.

Las personas con estas características poseen posibilidades reducidas de desplazarse dependiendo de factores ambientales y personales, pueden discriminar objetos a distancias cortas, pero no así a mayor distancia, ya sea un semáforo o carteles.

El cambio de iluminación puede afectar su desempeño y podrían tener dificultad para identificar el número de un colectivo, paradas o su trayecto y hasta pueden no dirigir la mirada, pero no por indiferencia, sino por necesidad de acomodación visual.

Se considera esencial trabajar en la concientización y difusión del bastón verde para implementar actitudes correctas a la hora de ofrecer ayuda.

Si una persona se encuentra en la calle con otra que utiliza bastón verde no habrá que dudar en acercarse y preguntarle qué necesita.

Se sugiere acercarse a la persona sin tomarla del brazo, porque resulta invasivo, ofrecer nuestra ayuda de forma verbal y que la persona con baja visión nos diga lo que necesita

Finalmente, se necesita una fuerte campaña para difundir e informar a la sociedad sobre este instrumento de orientación y movilidad.

El bastón verde nos indica que esa persona tiene dificultades para su desplazamiento, debemos educarnos y educar a otros para hacer una sociedad que contenga, incluya y proteja a las personas con baja visión, una comunidad que ha sido excluida durante mucho tiempo.