La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 23 de septiembre como Día Internacional del lenguaje de señas.

La entidad eligió esta fecha en el 2017, bajo la Resolución A/72/439, con el fin de promover la concientización hacia los derechos humanos de las personas sordas o hipoacúsicas.

Este Día Internacional reconoce la importancia de las lenguas de señas para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el cumplimiento de su promesa central de no dejar a nadie atrás.

También ofrece la oportunidad de apoyar y proteger la identidad lingüística y la diversidad cultural de todos los usuarios de las lenguas de señas.

La propuesta para la conmemoración de el Día Internacional del lenguaje de señas fue realizada por la Federación Mundial de sordos (DMA).

La entidad cuenta con 135 asociaciones nacionales de personas hipoacúsicas. La resolución que dio origen a esta fecha fue patrocinada por la misión permanente de Antigua y Barbuda ante las Naciones Unidas, también copatrocinada por 97 estados miembros de las Naciones Unidas y aprobada por consenso el 19 de diciembre de 2017.

Según datos estadísticos revelados por la Federación Mundial de Sordos, existen mas de 70 millones de personas hipoacúsicas en todo el mundo. Además, el 80 por ciento vive en países en desarrollo y utilizan más de 300 diferentes lenguas de señas.

Se trata de idiomas naturales, estructuralmente distintos de las lenguas habladas. Es una lengua pidgin, es decir, creada y usada por individuos de comunidades que no tienen una lengua común ni conocen suficientemente alguna otra.

La Semana Internacional de los Sordos se celebró por primera vez en septiembre de 1958 y desde entonces se ha convertido en un movimiento global que promueve y crea conciencia sobre las cuestiones que las personas sordas enfrentan en su vida cotidiana.